Ser consecuente y no obsecuente, tener conciencia de clase y no tratar de quedar bien con nadie.
Rio Grande 04/03/2026.- Siempre he pensado que tener opinión propia es un trabajo de alto riesgo y hoy, lamentablemente, lo confirmo: es una tarea titánica tener pensamiento crítico, una cuota de sentido común y no solo pensarlo, sino decirlo. He ahí el problema: decir, poner palabra, expresarlo, sin que haya detrás ninguna bandería política partidaria. Es esa opinión que “sale de las tripas”, que no tiene una segunda intención, que no va cargada de sentimientos previamente acordados, ni de sugerencias, ni de intereses personales, sino que surge como una expresión de libertad de expresión, donde cuestionar, criticar y hasta sospechar es mi trabajo.
