La rabia de Milei sube al cielo
Argentina 13/08/2024.- No vale la pena, a esta altura, llevar una estadística puntillosa sobre la hiperactividad de Javier Milei en las redes sociales, el tiempo que les dedica y en qué medida eso lo distrae de hacer lo que se supone que es su deber: gobernar la Argentina. Tampoco, predecir las mareas de su ánimo, las que, cuando bajan, lo llevan a percibirse rodeado de enemigos o, cuando suben, a inventarlos para alimentar su narrativa. Lo que corresponde es reparar en que su violencia discursiva crece de modo alarmante, en paralelo al Alberto-gate y al recrudecimiento de la «batalla cultural» de la ultraderecha gobernante. Mientras, la democracia se deja envenenar a gran velocidad.
