Enojo, amenazas, aprietes y mas ajuste, la era Milei después del fracaso de la Ley Ómnibus.
Como era de esperar y teniendo en cuenta, la inestabilidad emocional del Presidente, era de esperar que después del rotundo fracaso de la Ley Ómnibus, actuara como el dueño de la pelota, acusara a todo el mundo de traidor, amenazara con mas ajustes, incluidos los jubilados, despidos de funcionarios, ruptura con los gobernadores y dejar a Rosario desamparada.
