Cabe recordar que de un tiempo a esta parte la Municipalidad de Río Grande viene planteando que a partir de la sanción de la ley de expropiación de las tierras, la urbanización integral del sector corre por cuenta del IPV, lo cual le habilitaría a retirar la asistencia mínima que viene brindando a las familias, inclusive en prestaciones básicas que son de su competencia, como el agua.
“De por sí, depender de la provisión de agua en tachos que se cargan sólo una o dos veces por semana, es primitivo, incómodo e insuficiente” –expresaron los vecinos. “Que encima se reduzca esto, o se nos amenace directamente con su corte definitivo, es absolutamente indignante e inhumano.
“Tenemos claro –agregaron- que el agua ya no es sólo un servicio público, ni es tan sólo –como siempre se ha dicho- un elemento vital. HOY EL AGUA ES UN DERECHO HUMANO, así establecido por instrumentos normativos adoptados por la Comunidad Internacional de que nuestro país forma parte. Por eso nos hemos valido de la mediación del Senador, para tratar de que la Secretaría de DDHH tome cartas en el asunto –concluyeron- sin haber logrado más que excusas evasivas”.
Consultado sobre el punto, el parlamentario nacional relató que “el miércoles 9 la Secretaria CERVANTES me dijo que el martes 14 los iba a recibir en Río Grande. Al día siguiente me informó que no iba a poder hacerlo porque tenía que viajar. Entonces el viernes 11 hablé con el Subsecretario ROCA, quien se comprometió a reunirse con los referentes de los barrios el mismo día martes tal como estaba pautado. El martes lo llamé para recordarle y me ratificó que en un rato más se estaban reuniendo. Después supe que casi al mismo instante llamaron al contacto en el barrio para decirle que no se iban a poder reunir porque tenían otra actividad”.
Los vecinos expusieron al Senador que van a seguir tratando de que algún funcionario de la oficina los reciba. “Parece mentira que las violaciones a los derechos humanos en Tierra del Fuego sean ajenas a las preocupaciones de un área clave en la materia” dijeron, concluyendo en que “si dentro de un año o dos tenemos que estar combatiendo una epidemia por causas vinculadas a la falta de agua para nuestras familias, bueno sería que hoy, en tiempo presente, no le escapemos a la responsabilidad de asumir cada uno el rol que le cabe y lo podamos prevenir, por lo menos respetando los derechos fundamentales de las personas, como lo es el agua potable”.
