La crisis no la generan los docentes
La economía de Ushuaia atraviesa un proceso de recesión que se explica por la inflación real, la pérdida del poder adquisitivo, el desplome del consumo y la falta de políticas públicas que protejan a la población. Culpar a los docentes por la caída de las ventas es un recurso fácil para desviar la atención de los verdaderos responsables:
- Un modelo económico que pulverizó salarios y jubilaciones.
- La ausencia de inversión estatal en infraestructura y servicios.
- La especulación de sectores que viven de la renta pública y no del esfuerzo cotidiano.
Dignidad frente a privilegios
Mientras se exige a los docentes que trabajen por $800.000, quienes los acusan cobran varios millones de pesos por mes, sin enfrentar la precariedad de las aulas, el hacinamiento escolar ni la falta de recursos básicos. La doble vara es evidente: se condena a los trabajadores que reclaman dignidad, pero se naturalizan los privilegios de una clase política y empresarial que nunca resigna sus beneficios.
El verdadero costo social
El acampe docente no es el problema: es la consecuencia de un sistema injusto. La verdadera crisis es que un maestro recién iniciado no alcanza la canasta básica, que los salarios se licúan frente a la inflación y que el Estado provincial no garantiza condiciones mínimas para enseñar y aprender. Pretender que los docentes sean culpables de la recesión es invisibilizar la raíz del conflicto: la desigualdad.
La crítica a los docentes es una muestra de cinismo político y social. No son ellos quienes destruyen la economía de Ushuaia, sino quienes gobiernan y administran los recursos públicos mientras se enriquecen.
La educación no puede sostenerse con salarios de hambre. La dignidad de los trabajadores de la educación es la dignidad de toda la sociedad fueguina.
Esto les puede gustar mas o menos, no es nuestro problema, pero por una vez en la vida podrían tener un acto de grandeza y decir la verdad, particularmente quienes fueron a sobarle el lomo a Milei y a pedirle la aprobación de la Reforma Laboral a los diputados y senadores para poder desprenderse de los empleados sin siquiera pagar indemnización. Dan vergüenza, que nadie se los diga puede pasar, pero con nosotros no, ustedes saben que nosotros sabemos, no tiren mas de la cuerda, porque esta vez se va a cortar por otro lado, que no es el habitual.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar, «si te gusta que te mientan no nos leas».
