La chacra agroexperimental: aula abierta y nodo de innovación
Armas subrayó el rol de la primera chacra agroexperimental municipal de la provincia, concebida como un espacio de investigación, educación y transferencia de conocimiento. “Es un nodo de investigación y desarrollo, un aula abierta para colegios y universidades, donde los chicos pueden ver que los alimentos no vienen de la góndola del súper, sino que se producen”, explicó.
La chacra cuenta con una plantinera de frutillas, ensayos de hidroponía con energías renovables, un sombráculo para fruta fina, cultivos a cielo abierto y un gallinero experimental. “Queremos demostrar que en Tierra del Fuego sí se pueden producir alimentos, que la tierra es noble y que con tecnología se puede escalar la producción”, afirmó.
Educación y salida laboral
El proyecto busca incentivar a jóvenes y vecinos a iniciarse en la producción. “Muchos chicos pueden convertirse en emprendedores o pequeños productores. Con la Escuela Municipal de Emprendedores ofrecemos cursos de auxiliar frutiortícola y capacitación en producción avícola. La chacra abre la posibilidad de nuevos oficios y emprendimientos en el rubro alimentos”, señaló Armas.
Incluso familias han comenzado a reconvertir viviendas en espacios de hidroponía con luces artificiales, logrando ingresos superiores al alquiler de la propiedad. “Esto es parte de un cambio de paradigma: volver al contacto con las plantas y construir soberanía alimentaria”, agregó.
Articulación público-privada
El municipio lanzó el Programa de Fortalecimiento Productivo para la Soberanía Alimentaria, con apoyo de empresas como TotalEnergies y Mirgor. La iniciativa incluye la entrega de materiales para productores frutiortícolas, avícolas, porcinos y pesqueros, con el objetivo de tecnificar las unidades productivas y cortar la estacionalidad.
“Hay una inversión de más de 90 millones de pesos destinada a equipamiento y materiales. Queremos que los productores puedan producir todo el año y que la actividad sea una verdadera estrategia generadora de trabajo”, explicó Armas.
Un cambio estructural
El secretario remarcó que el crecimiento del 2% al 15% en la producción local es fruto del esfuerzo colectivo. “Hace siete años Río Grande producía menos del 2% de lo que consumía. Hoy llegamos al 15% gracias al trabajo de los productores, la articulación con universidades y el interés creciente de la comunidad. La soberanía alimentaria ya está instalada y vino para quedarse”, concluyó.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
