A principios de septiembre, 50 empleados fueron despedidos, aunque las desvinculaciones quedaron congeladas tras la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia. Sin embargo, la empresa no cumplió con esa disposición y los trabajadores siguen sin poder volver a sus puestos.
En esa situación se encuentra Juan Carlos, que lleva 15 años trabajando para Tres Arroyos. En diálogo con Materia Prima (FM Plaza 92.1), el hombre de 51 años confirmó que «desde que hicieron la conciliación obligatoria nunca nos reincorporaron». «Jamás fuimos llamados, reincorporados y nada de eso», remarcó.
En el mismo sentido, señaló que «nos llamaron para que vayamos a buscar la copia del telegrama y jamás nos llegó». Si bien aclaró que «estamos respetando la conciliación obligatoria y estamos yendo», desde la compañía «no nos dejan entrar».
Por eso, junto a los compañeros que están en la misma situación, anticipó que «mañana vamos a tomar unas medidas». «Tenemos pensado hacer un acampe por lo menos para que no entren los camiones de pollo, porque están trabajando, nosotros no vemos un mango».
«Nos deben desde mitad de mayo hasta el día de hoy, a los que están trabajando también, como que les congelaron la deuda, les quieren pagar con pollos y les están pagando en negro», describió Juan Carlos.
El pago con pollos alcanza a los trabajadores que hoy están en actividad, no así a los despedidos. «A los que están trabajando les están dando dos pollos por día y les quieren cancelar la deuda que tienen desde mayo con pollos». «En nuestro caso, no vemos un peso desde mayo», advirtió.
Ante este presente desesperante, la mayoría de los trabajadores se vio obligada a realizar otras actividades para sostener a su familia. «Yo en mi caso tengo que salir a cortar pasto, tengo 51 años, ya no consigo trabajo en ningún lado».
(InfoGEI)
