El origen del capital: el Estado como socio privilegiado
La historia reciente muestra que los grandes grupos económicos argentinos no se forjaron en un mercado libre y transparente. Su acumulación inicial provino de licitaciones amañadas, concesiones de obra pública, subsidios energéticos y contratos estatales. El Estado, en lugar de ser árbitro neutral, se convirtió en proveedor de riqueza. Así, el capital privado nació de fondos públicos, es decir, de los impuestos de todos los ciudadanos.
De beneficiarios a poder real
Una vez enriquecidos, estos empresarios dejaron de depender de la política y pasaron a condicionarla. Financian campañas, sostienen presidentes y, llegado el caso, los derriban. Son el poder detrás del poder, capaces de marcar la agenda económica y social del país. La democracia formal queda subordinada a la capacidad de lobby y financiamiento de quienes manejan fortunas construidas con recursos estatales.
El círculo vicioso
El mecanismo es perverso: el Estado alimenta a empresarios que luego condicionan al Estado. La ciudadanía financia, sin saberlo, a quienes deciden sobre su destino político y económico. El resultado es una democracia debilitada, donde las decisiones estratégicas no se toman en el Congreso ni en la Casa Rosada, sino en oficinas privadas.
El rol del periodismo
Hugo Alconada Mon subraya en La raíz de todos los males que sin complicidad mediática este sistema no sería posible. El silencio, la falta de investigación o la connivencia con el poder económico permiten que estas prácticas se naturalicen. Al mismo tiempo, rescata el valor del periodismo crítico que expone estas tramas y permite que la sociedad tome conciencia. El periodismo, entonces, oscila entre ser cómplice y ser freno.
Un poder sin mérito intelectual
Lo más inquietante es que el nivel intelectual de muchos de estos empresarios no es extraordinario. Su ascenso no se explica por talento o visión estratégica, sino por relaciones y favores. Son beneficiarios de un sistema que premia la cercanía al poder político antes que la innovación o la capacidad de gestión. Y desde esa posición, miran la realidad de otra manera: ya no como ciudadanos comunes, sino como actores que deciden quién gobierna.
Argentina enfrenta un dilema estructural: mientras el Estado siga siendo la fuente principal de enriquecimiento privado, los empresarios seguirán siendo el poder real. La democracia quedará condicionada y la ciudadanía, relegada. El periodismo tiene la responsabilidad de romper ese círculo, develar las tramas ocultas y devolverle a la sociedad la posibilidad de decidir su destino sin tutelas invisibles.
Paolo Rocca (Techint)
- Patrimonio estimado: US$ 7.300 millones
- Vínculo estatal: Proveedor clave de obra pública, energía y beneficiario histórico de aranceles proteccionistas a la industria siderúrgica.
- Marcos Galperin (Mercado Libre)
- Patrimonio estimado: US$ 7.200 millones
- Vínculo estatal: Acogido a los millonarios beneficios fiscales de la Ley de Economía del Conocimiento (con exenciones por decenas de miles de millones de pesos).
- Alejandro Bulgheroni (PAE)
- Patrimonio estimado: US$ 5.100 millones
- Vínculo estatal: Concesiones hidrocarburíferas y subsidios o estímulos a la producción gasífera y petrolera en Vaca Muerta.
- Eduardo Eurnekian (Corporación América)
- Patrimonio estimado: US$ 4.800 millones
- Vínculo estatal: Explotación de concesiones públicas altamente rentables, principalmente aeropuertos y cargas aéreas.
- Como se puede ver, son lo mismos de siempre, desde hace décadas, con arreglos con el estados han logrado formarse fortunas basadas en licitaciones digitadas, beneficios fiscales, subsidios, todo en detrimento del pais, hoy esos empresarios están retirada del poder nacional, porque ya no les sirve y como el capital no tiene patria ni bandera, se acabó la ayuda al peor presidente de este pais.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
