Corrupción en espejo: Los libertarios justifican la de su gobierno, comparándola con la del kirchnerismo.

Rio Grande 17/08/2026.- En los últimos meses, distintos casos de corrupción han golpeado al oficialismo libertario, el dato es que todo lo que se muestra en este informe, se desarrolló en el termino de 30 meses, mientras que las denuncias, procesos y detenciones de funcionarios del kirchnerismo ocurrieron después de 16 años de gobierno de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández. Lo que hace que lo de los libertarios sea un récord de corrupción sin antecedentes, por la cantidad de hechos y el periodo de tiempo. «Para que haya corrupción hacen falta dos, uno que corrompe y otro que se deja corromper», no se olviden nunca de esto.

  • Coimas en ANDIS, con la hermana del presidente, Karina Milei, en el centro de la escena.
  • Caso Libra, que involucra directamente al propio presidente.
  • Narco-diputados: José Luis Espert y Villaverde, vinculados a Fred Machado.
  • Órnela Calvete, con 700 mil dólares sin declarar en su domicilio.
  • Manuel Adorni, vocero presidencial, que aún no logra justificar su patrimonio tras dos prórrogas de plazo.
  • Fondos de ANSES y PAMI: recortes en prestaciones y jubilaciones que no se traducen en mejoras presupuestarias visibles.
  • Caja de jubilaciones provinciales: como señala la prensa fueguina, hace seis años que no se aplica un aporte destinado a sostenerla, lo que genera un vacío financiero .
  • Declaraciones juradas de funcionarios: múltiples inconsistencias y patrimonios que crecen sin justificación, como lo expone El Auditor .
  • Privatización de activos estratégicos: venta de terrenos del Estado y concesiones portuarias sin transparencia en el destino de los fondos.
  • Blanqueo bancario: 32 mil millones de dólares ingresados con destino incierto.
  • Retenciones al campo: la quita temporal de 7 mil millones de dólares en 24 horas, sin explicación sobre el impacto fiscal.
  • Recorte a jubilados: 468.000 millones de pesos menos en haberes, sin que se aclare dónde se reasignaron esos recursos.
  • Impuesto a los combustibles: se recauda, pero no se destina al mantenimiento de rutas.
  • Intento de crédito en Banco Nación: 52.600 millones de dólares, suspendido tras una denuncia periodística, que nunca fue explicado oficialmente.
  • Estos son solo algunos de los hechos mas resonantes, hay concejales, diputados y legisladores provinciales imputados en causas por narcotráfico, violencia de genero y abuso que los medios nacionales no dan a conocer, por lo que hay que buscar provincia por provincia para descubrir todos estos casos.

A esto se suman los fondos provenientes de despidos masivos en el Estado (70 mil empleados menos), la venta de terrenos públicos, la privatización del puerto de Ushuaia, el blanqueo bancario por 32 mil millones de dólares, la quita de retenciones al campo por 7 mil millones en 24 horas, el recorte a jubilados por 468 mil millones de pesos, el congelamiento salarial por casi tres años, la reducción de coparticipación y subsidios, y el desvío del impuesto a los combustibles que no se aplica al mantenimiento de rutas.

Incluso se intentó otorgar un crédito de 52.600 millones de dólares en una sucursal del Banco Nación, suspendido tras la denuncia de un portal de noticias.

La justificación libertaria

Los defensores del gobierno de Milei suelen responder a estas denuncias con un argumento recurrente: “el kirchnerismo robó más”.

  • Se niega la apropiación actual de fondos públicos.
  • Se minimizan los casos presentes comparándolos con los del pasado.
  • Se instala la idea de que la corrupción es inevitable y que lo importante es “haber terminado con la casta”.

Este discurso, sin embargo, normaliza la corrupción y la convierte en un patrón aceptado, cuando en realidad ambos gobiernos —kirchnerismo y libertarios— han utilizado mecanismos similares para apropiarse de recursos estatales.

La corrupción no se mide en quién robó más, sino en la violación sistemática de la confianza pública.

  • El kirchnerismo construyó un entramado de negocios y sobreprecios.
  • El libertarismo, en apenas dos años, acumula denuncias por coimas, blanqueos, privatizaciones y fondos desviados.

En ambos casos, el resultado es el mismo: un Estado debilitado, recursos públicos saqueados y una sociedad cada vez más empobrecida.

En síntesis: sí, se está justificando la corrupción actual con la del gobierno anterior, cuando en realidad ambas son lo mismo en este punto: apropiación de fondos públicos, la diferencia está en el relato: mientras el kirchnerismo se amparaba en la “redistribución”, el libertarismo lo hace en la “lucha contra la casta”. Pero el efecto es el mismo: fondos públicos sin destino claro y una democracia erosionada. y degradación institucional.

¿la corrupción es una matriz cultural que atraviesa generaciones o es un patrón que se reproduce desde la cabeza del poder hacia abajo?

El periodista Hugo Alconada Mon suele describirlo como una “matriz sistémica”: un entramado que combina política, empresarios, justicia y sindicalismo, donde la corrupción no es un accidente sino un modo de funcionamiento. En ese sentido, más que un fenómeno aislado, es una estructura que se reproduce desde arriba hacia abajo: las prácticas de quienes gobiernan se convierten en ejemplo y habilitación para que se repitan en todos los niveles.

Dos lecturas posibles
  • Cambio generacional:
    • Podría pensarse que nuevas generaciones, con mayor acceso a la información y más conciencia crítica, podrían romper el ciclo.
    • Sin embargo, si las instituciones siguen siendo débiles y la impunidad se mantiene, el recambio generacional por sí solo no garantiza transparencia.
  • Matriz desde la cabeza:
    • Como señala Alconada Mon, la corrupción suele instalarse desde el poder político y económico, y se filtra hacia abajo.
    • Cuando el presidente, ministros o gobernadores naturalizan el saqueo, esa práctica se convierte en norma y se replica en la administración pública, en las empresas y hasta en la vida cotidiana.
¿Cómo podría cambiarse?
  • Instituciones fuertes: organismos de control independientes, con capacidad real de sancionar.
  • Transparencia obligatoria: acceso público a todas las cuentas del Estado, con sanciones por incumplimiento.
  • Justicia independiente: jueces que actúen como Mariel Borruto, con valentía y honestidad intelectual, enfrentando al poder.
  • Sociedad activa: ciudadanía que no tolere la corrupción, que denuncie y que no justifique el presente con el pasado.
  • Educación cívica: formar generaciones que entiendan que la corrupción no es inevitable, sino una práctica que destruye el futuro común.

En síntesis: la corrupción en Argentina es una matriz que baja desde la cabeza hacia la raíz, pero puede ser desarmada si se combina institucionalidad fuerte, justicia independiente y presión social. El cambio generacional ayuda, pero no alcanza si quienes gobiernan siguen habilitando el saqueo.

Recuerden que para que haya corrupción hacen falta dos, el corrompe y el que se deja corromper» y eso se nota tanto y hoy mas que nunca, por eso muchos deberían pensar dos veces antes de llevar a cabo actos que mas tarde o mas temprano van a ser denunciados, por una sociedad harta del saqueo institucionalizado en todos los ámbitos del estado.

Fuente: datos recabados por www.lalicuadoratdf.com.ar, «La raíz de todos los males» de Hugo Alconada Mon, denuncias presentadas en la justicia nacional.

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