El desarrollo de la aplicación de esta revivida ley de los 2000, no aporta soluciones, pone de manifiesto la inexistencia de planificación, proyectos productivos o búsqueda de inversiones para evitar otro impuestazo.
La única idea sigue siendo exprimir a los que aun quedan en pie, por lo que desde nuestro modesto punto de vista, las posibilidades de aprobación son prácticamente nulas.
La Ley Impositiva N.º 506/2000
- Estructura tributaria: fijó las alícuotas de Ingresos Brutos para actividades económicas, creando la base del sistema impositivo provincial.
- Exenciones estratégicas: contempló beneficios para sectores como bosques cultivados y actividades de promoción industrial.
- Equilibrio fiscal: vinculó la recaudación con la obligación de sostener el presupuesto sin déficit.
- Comisión mixta: estableció mecanismos de cálculo para ampliar la base imponible en clubes de campo, barrios cerrados y parques industriales.
Presupuesto 2027: aplicación práctica
El Ejecutivo provincial retoma esa matriz legal y la “actualiza” con incrementos que afectan directamente a sectores productivos y de servicios:
- Agencias de viajes mayoristas: de 2% a 8%.
- Juegos de azar: de 9% a 15%.
- Bebidas alcohólicas destiladas: de 1,5% a 7%.
- Distribución de gas por redes: de 0% a 3,75%.
- Servicios agropecuarios y forestales: de 0,75% a 5%.
- Seguros y fondos: de 7% a 9%.
En total, más de 200 códigos de actividades verán incrementos, con subas de entre 0,25 y 6 puntos porcentuales.
- Recaudación de emergencia: el Gobierno recurre a una ley de hace 26 años para sostener un presupuesto deficitario.
- Impacto económico: los aumentos recaen sobre sectores estratégicos (energía, logística, agro, turismo), encareciendo servicios básicos y producción.
- Contradicción histórica: la Ley 506/2000 se pensó para ordenar las cuentas públicas; hoy se usa como herramienta de presión fiscal en un contexto de crisis.
- Déficit estructural: el rojo de $137.900 millones refleja que el problema no es la falta de impuestos, sino el crecimiento desmedido del gasto público.
En conclusión: el Presupuesto 2027 revive la Ley Impositiva de los 2000 como mecanismo de recaudación extraordinaria. Lo que en su momento fue un intento de ordenar las cuentas, hoy se convierte en un impuestazo que golpea a la economía fueguina y expone la fragilidad fiscal de la provincia.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
