En medio de un paro por tiempo indeterminado y con más de 30 días de acampe en la capital fueguina, el secretario general del SUTEF, Horacio Catena, defendió la lucha docente y apuntó contra los sectores políticos y económicos que critican las medidas de fuerza pero guardan silencio frente al ajuste nacional y la caída del poder adquisitivo.
“Lo tomamos con tranquilidad, porque pareciera que lo único que no está sujeto a la libertad de la pelea es el salario de los trabajadores y trabajadoras”, afirmó Catena. Relató que durante el acampe recibieron apoyo de vecinos y turistas, incluso docentes extranjeros que se solidarizaron con la protesta.
El dirigente cuestionó la hipocresía de sectores comerciales y políticos: “La Cámara de Comercio debería preocuparse por el cierre de cientos de locales en toda la provincia, no por criticar a los docentes. El cachivache este, Santiago Pauli, diputado nacional libertario, me trata de criminal, pero es el que aplaude cuando le pegan a nuestros jubilados en Plaza de Mayo y les quitan los remedios. Ellos son todo lo que está mal en términos políticos, sociales y culturales”.
Catena recordó que el gremio presentó en la Legislatura una herramienta para mitigar los efectos del ajuste nacional y denunció que los libertarios “hablan de un niño que no existe”, mientras que en las escuelas los estudiantes son hijos de obreros desocupados y familias que perdieron changas.
Salarios docentes
Según el presupuesto provincial, Tierra del Fuego cuenta con 11.400 docentes. El salario promedio de una maestra recién iniciada, con tiempo simple, es de $1.235.000. “Después dicen que todos tienen dos cargos, pero eso significa dos trabajos, doble carga laboral y emocional. Con dos sueldos apenas llegás a $2.600.000, todavía por debajo de la canasta básica”, explicó.
“Nos dicen bendecidos por tener dos funciones, pero eso es doble trabajo. Lo que pedimos es dignidad, salario y respeto”, remarcó.
La lucha y las prioridades
Catena reconoció que la situación económica de la provincia “no es la mejor”, pero insistió en que la prioridad debe ser atender los salarios de los trabajadores. Confirmó que habrá una nueva convocatoria paritaria y que el gremio marchará a la Legislatura para exigir el tratamiento de la ley de financiamiento educativo, que garantice recursos para el sistema.
“Claramente no nos vamos a resignar a que las cosas siempre se resuelvan en contra de las mayorías. Queremos dignidad, salario y respeto. No somos criminales por pedir que una maestra salga de la pobreza”, concluyó.
