Las condiciones de vida de las personas mayores en Argentina muestran un deterioro reciente en materia económica, sanitaria y psicosocial, según un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) presentado en Mar del Plata en el marco del XXII Congreso Argentino de Gerontología y Geriatría.
El documento, titulado «Vivir y envejecer en contextos de desigualdad», fue elaborado por Solange Rodríguez Espínola, Enrique Amadasi y José Eduardo Moreno, y analiza la evolución de la población de 60 años y más entre 2017 y 2025.
Uno de los principales datos del informe es el deterioro de la situación económica durante el último bienio. La insuficiencia de ingresos alcanzó al 46% de los hogares con personas mayores en 2024-2025, el valor más elevado de toda la serie y cinco puntos porcentuales por encima de 2022-2023.
La situación se profundiza en los sectores de menores recursos: afecta al 55,2% de los hogares del estrato bajo y al 71,1% del muy bajo, donde más de siete de cada diez hogares no logran cubrir sus gastos básicos. También aumentó la inseguridad alimentaria, del 12,3% en 2017-2019 al 18,4% en 2024-2025, con una brecha que va del 1,1% en el estrato medio alto al 39,1% en el muy bajo.
La salud aparece como una de las dimensiones con mayor deterioro. El 35,2% de los hogares con personas mayores debió postergar o resignar atención médica o medicamentos por motivos económicos, el registro más alto de toda la serie y casi diez puntos por encima de 2022-2023.
En los hogares del estrato muy bajo, la dificultad alcanza al 55%. El informe también indica que el 28,9% de las personas mayores tiene una percepción negativa de su estado de salud, una proporción más de tres veces superior a la registrada entre la población de 18 a 59 años.
Malestar psicológico
El malestar psicológico pasó del 19,5% en 2017-2019 al 34% en 2024-2025, uno de los deterioros más pronunciados de la serie. En el estrato muy bajo, afecta al 51,8% de las personas mayores, es decir, a más de la mitad de esa población. El déficit de proyectos personales alcanza al 26,8% y el sentimiento de infelicidad al 17,5%, con cifras aún más altas entre los sectores más vulnerables.
En cuanto a vivienda, el 11,8% de las personas mayores reside en viviendas inadecuadas, porcentaje que llega al 27,5% entre los sectores más pobres. El déficit de acceso a servicios básicos alcanza al 25,2% de la población mayor y trepa al 49,3% en el estrato muy bajo, donde prácticamente una de cada dos personas enfrenta carencias en servicios esenciales.
Desigualdades sociales
El informe concluye que las desigualdades sociales constituyen el principal determinante de las diferencias en las condiciones de vida durante la vejez: el nivel socioeconómico, el nivel educativo y el tipo de hogar explican mejor las brechas en salud, bienestar y calidad de vida que la edad cronológica por sí sola.
El período 2024-2025 muestra un agravamiento simultáneo de tres indicadores críticos —insuficiencia de ingresos (46%), dificultades para acceder a atención médica o medicamentos (35,2%) y malestar psicológico (34%)— que configura un escenario de creciente vulnerabilidad y plantea la necesidad de desarrollar estrategias intersectoriales que fortalezcan los sistemas de apoyo y cuidado.
(InfoGEI)
