Una ley provincial que no alcanza
Gracias a la iniciativa del legislador Raúl Von der Thüsen, se sancionó la ley que impide la ejecución de viviendas en el ámbito provincial. Según un informe oficial del Banco de Tierra del Fuego, 12 familias lograron evitar el remate de sus casas. Sin embargo, Solís advirtió:
“El problema es que esta ley cubre solo al Banco de Tierra del Fuego. Para Nación y privados necesitamos una ley nacional, y ni siquiera hubo una sesión extraordinaria para debatirlo”.
Deudas imposibles
El caso más resonante es el de una familia de Río Grande que pidió $1,1 millones en 2017 y hoy enfrenta una deuda de $120 millones, con intimaciones que incluso mencionan el uso de la fuerza pública para desalojarlos. “Es una locura”, señaló Solís.
La referente explicó que el sistema UVA se disparó un 14.000% desde 2018, mientras los salarios quedaron muy por detrás. “El banco te descuenta la cuota automáticamente del sueldo, y uno tiene que vivir con lo que sobra, buscando dos o tres trabajos”, agregó.
Una deuda que nunca baja
Solís subrayó que los pagos realizados no se reflejan en la reducción de la deuda:
“Yo pedí $2 millones en 2018 y hoy debo más de $300 millones. La última vez que hablamos debía $220 millones. Es imposible de pagar”.
La situación se repite en todo el país. De los 290 préstamos UVA otorgados en Tierra del Fuego en 2018, 210 están en mora, según datos oficiales entregados a senadores nacionales.
Familias en riesgo
La referente destacó que muchas familias viven con la angustia de perder su casa pese a haber cumplido con los pagos durante años. “No pretendemos que el Estado se haga cargo de nuestra vivienda. Somos gente trabajadora que quiere vivir dignamente”, afirmó.
Además, denunció que el gobierno nacional sigue promoviendo el sistema UVA incluso en préstamos personales y para autos, bajo la promesa inicial de cuotas más bajas que un alquiler, pero que luego se disparan sin control.
Reclamo a legisladores nacionales
Solís pidió a los diputados y senadores de la oposición que impulsen una ley nacional que frene las ejecuciones y dé una salida a los deudores. “Los oficialistas apoyan este sistema bancario no regulado, así que con ellos no se puede contar”, lamentó.
El único apoyo concreto, recordó, fue del senador Blanco, que consiguió firmas de colegas, pero luego el tema quedó paralizado.
El drama de los créditos UVA en Tierra del Fuego refleja una trampa financiera que amenaza con dejar a cientos de familias en la calle. Mientras la deuda se multiplica y los salarios se estancan, la falta de una ley nacional expone a los deudores a remates y desalojos.
La voz de Melissa Solís sintetiza el reclamo: “Queremos vivir dignamente en nuestra casa. No pedimos regalos, pedimos justicia”.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
