Las trabas a las importaciones le ponen un piso del 7% a la inflación de los próximos meses

Argentina 04/11/2022.- En noviembre y diciembre se retomaría la dinámica de julio bajo la presión de los importados que cotizan al dólar blue.

Las trabas a las importaciones empiezan a hacer sentir el efecto dominó sobre los precios. En una nueva versión de la frazada corta que define a la economía argentina, las medidas que toma el Gobierno para frenar la sangría de las reservas del Banco Central empujan a los precios un escalón más arriba.

Desde el 17 de octubre comenzó a la implementarse el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), un nuevo torniquete sobre el comercio exterior. Las cifras oficiales muestran que desde su puesta en marcha ingresaron 78.067 declaraciones juradas de 12.048 operadores por un total de US$ 8.265,7 millones. Así, desde el Gobierno aseguran que se aprobaron el 50% de los pedidos recibidos.

Junto a este nuevo sistema para autorizar importaciones, el equipo de Sergio Massa informó que aquellos que importadores a los que el Banco Central les rechace el pedido de divisas podrán utilizar sus propios dólares para importar.

Para los economistas no hay dudas: si las empresas tienen que usar los dólares del colchón o ir al contado con liqui para hacerse de divisas, serán esas cotizaciones las que definirán los nuevos precios. ​

«Es difícil calcular el impacto, pero claramente el shock inflacionario de los próximos meses va a ser más parecido a lo que ocurrió tras la salida de Martín Guzmán», señala Fernando Marull, director de la consultora FMyA.

«El lunes siguiente a la renuncia todo el mundo metió un alza en los precios del 20% porque se imaginaban que venía una devaluación. Todavía no llegamos a eso, pero ya se está viendo que el impacto del SIRA fue fuerte. Hubo un corte generalizado a todas las importaciones, que pegó en los bienes de consumo, pero también en los insumos y los bienes de capital», detalla Marull.

El ruido que metió el nuevo control a las importaciones genera la paradoja de que los precios se recalientan por las dificultades para acceder al dólar oficial, mientras que los dólares paralelos duermen la siesta cambiaria se mantienen en los mismo valores en los últimos dos meses.

Pese a este veranito, cuando los importadores que no acceden al Mercado Unico y Libre de Cambios tienen que fijar precio, miran hacia el dólar futuro. «Toman los valores de marzo y le aplican esa suba a los precios», sostiene Marull.

Hoy el mayorista está en $ 158 y las estimaciones para marzo -el punto de inflexión para la escasez de divisas, porque en ese mes empezará a liquidarse la soja- están en $ 240.

«Hoy los importadores están viendo un punto medio entre el dólar oficial y el paralelo, lo que supone un recargo del 50%», apunta el economista.

«Pero si los obligan a usar los dólares propios la cotización es $ 290, un 80% más que el mayorista. Este es el repricing que uno está viendo», resume.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de la consultora Equilibra, apunta que ya en los últimos meses algunas importaciones tomaban como referencia a los dólares alternativos. «Desde la crisis de los tres ministros, con toda la incertidumbre, la suba de la brecha cambiaria y las trabas a las importaciones, hubo muchas rubros con saltos marcados en los precios, como electrodomésticos».

«Aquellos que usen sus dólares propios lo van a hacer si es rentable el negocio, y hoy esos dólares valen lo que vale el dólar financiero ($ 305 al contado con liqui), no lo que vale el oficial. Pero en parte eso ya estaba pasando», señala Sigaut Gravina.

«El impacto es muy difícil de precisar, pero algo va a sumar a la inflación del cuarto trimestre, que para nosotros va a estar entre el 6 y el 7% mensual«, remarca.

Para Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, el sistema que impulsa Massa es poco atractivo para las empresas. Explica que los importadores que vayan a buscar divisas al contado con liqui seguirán teniendo vedado el acceso al MULC, el dólar mayorista, tal como ocurre hoy.

«La normativa no deja que entren al MULC. No veo mucho incentivo a las empresas para hacer esa operatoria, al menos en el corto plazo. Un sector que tal vez podría hacerlo son los autos, que van a trasladar algo de precios», apunta.

«Por ahora no veo con esta medida un gran impacto en importaciones y en precios. Pero todavía está difuso, no está todo claro», desliza. Aún así, las proyecciones de EcoGo marcan que la inflación de noviembre sera del 6,5% y la de diciembre, de 7,1%.

AQ

Fuente: Clarin

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