Cuando el único plan es aumentar impuestos, no hay pais que pueda crecer o desarrollarse.

Sab 29/08/2020.- Ningún analista político, ni económico puede entender que la única política del Gobierno nacional sea aumentar impuestos en todos los ámbitos de la economía. Es fantástico el doble discurso anticapitalista cuando viven a costilla del capital de los que producen.

El último anuncio es que llevarían el impuesto a las ganancias del 35 al 41%, 6 puntos más de retenciones de ingresos a quienes ganan determinados montos, trabajando obviamente y buscando esos ingresos día a día, desde su PyME, emprendimiento, industria, comercio, transporte, todo el que trabaje, para mantener por ejemplo el nuevo costo de la justicia en caso de aprobarse el delirante proyecto del ejecutivo que mete 100 jueces por la ventana, todos adictos al gobierno.

Juan Carlos De Pablo uno delos economistas más destacados del país, calificó al gobierno como “deshilachado” que es como decir que solo quedan pedazos de lo que fue hace 7 meses cuando asumieron y en todo ese tiempo no apareció una idea de desarrollo de reconstrucción de los que supuestamente había destrozado Macri, aunque los 12 años anteriores son todos suyos y no de otro espacio político que no sea el kirchnerismo.

Ahora bien, que pasa en el escenario completo, analicemos el doble discurso de “combatiendo al capital” y pagar lo que el FMI exige y este aumento de impuestos o ajuste ya lo habíamos adelantado en otra nota similar donde señalábamos que finalmente se iban a aceptar las propuestas del fondo, ante la inexistencia de un plan económico que sigue sin aparecer. No es menos cierto que las jubilaciones de 42 pesos diarios son una vergüenza, como tampoco que el desastre que se avecina es imparable y ellos lo saben, esta extensión de cuarentena cada 15 días que impone el estado deficiente, caro, burocrático y fundido no es más que hacer tiempo para que se acepte la ultimo propuesta, bueno se aplique lo que el fondo dice y se pueda comenzar a hablar de otra cosa que no sea el parte diario de contagios y muertes que por cierto superaron ampliamente las 2000 que había dicho Alberto Fernández era el numero para volver a fase uno, cosa que nunca ocurrió.

Datos relevantes, reservas mínimo histórico, un poco más de 6000 mil millones de dólares, Macri se fue dejando reservas por 60 mil millones de dólares, dólar a 130, el gobierno anterior lo dejo en 42 y era un escándalo, gasto público ya ampliaron el presupuesto dos veces, el déficit fiscal es de casi el 10 % del PBI, mientras esto ocurre en Ciudad Gótica, Brasil no quiere renovar intercambio para la importación de autos desde Argentina, las 4 líneas aéreas más importantes del mundo abandonaron el país, 26 mil fábricas cerraron, otras tantas PyMES, de los comercios ya perdimos la cuenta y también de la cantidad de desocupados que para algunos analistas superan los 2 millones. Su socio económico y político Venezuela supero el 4000% de inflación y la economía se hundió un 32%, Uruguay se está llevando todas las empresas de tecnología, las proyecciones son horribles, para la salida de la pandemia tendremos 63% de pobres menores de 18 años, una pobreza estructural de entre el 45 y el 50 %, una emisión monetaria de casi 3 billones de pesos, el equivalente a unos 36 mil millones de dólares, es decir solo queda seguir emitiendo moneda que se desvaloriza a un ritmo del 0,1% diario y cobrando impuestos a los pocos que quedan en pie y siguen poniendo el lomo.

El hartazgo y el malestar social es evidente, Fernández pierde imagen día a día, sus funcionarios sufren de una incontinencia verbal peligrosa y desafiante que ya le generó 3 movilizaciones no menores en todo el país.

Pero, y para ir concluyendo, desde el gobierno siempre se redobla la apuesta, se desafía, se enfrenta, se impone, se agravia, se descalifica y no se escucha a nadie que se atreva a cuestionar la catarata de barbaridades que se han perpetrado desde el 11 de diciembre a la fecha, debemos aclarar acá, que lo mismo ocurre en las provincias gobernadas por su adláteres, la información es casi nula, la utilización de las redes sociales donde funcionarios electos y designados dicen cualquier barbaridad son moneda corriente, todo el que piense distinto es gorila, macrista, oligarca o mercenario según el lugar que ocupe, pero lo cierto es que no está funcionando nada ni en la capital ni el interior del país, pueden discutir cualquier cosa, menos los números fríos, pueden cuestionar la forma, pero no la realidad, pueden descalificar, pero no ocultar.

Las actitudes demagógicas, el decir lo que algunos quieren escuchar, manejar un discurso de marchas y contramarchas según el humor social, la repulsiva actitud de los medios de comunicación nacionales hablando de reactivación económica o futuro prominente, nos pone ante un papelón internacional que nos obliga a buscar información en el exterior. Se perdió la confianza, se perdió el respeto y avanza la desesperación de millones de argentinos ya sin color partidario que no aguantan más el desastre en el que nos han sumergido y ante una incertidumbre absoluta, mientras el mundo avanza a nuevas tecnologías, ya se habla de la economía del conocimiento en medio planeta y se aplican a la realidad mundial,  aquí aún se sigue discutiendo si se aprueba o no la ley que es sin duda aprobar una salida al futuro, nanotecnología, cibernética, autos autónomos, biomecánica, etech, teletrabajo, energías limpias, electro medicina, biogenética, combustibles limpios como hidrogeno o electricidad en transportes y vehículos particulares, exportar conocimiento, darle oportunidad a los jóvenes de integrarse al mercado laboral, nada de eso está pasando. No funcionan ni los teléfonos móviles, las empresas de internet y telefonía celular retiraron inversiones de más de 600 millones de dólares luego de otro de los anuncios por decreto del presidente, declarando de utilidad pública servicios como internet, telefonía celular imponiendo al privado además un congelamiento de precios hasta fin de año. Esto es lisa y llanamente matar el desarrollo, destruir empleos, como con la economía del conocimiento que sin la ley destruirá 11.000 empleos y se perderán ingresos de divisas por 60.000 millones de dólares.

Todo en el marco de la pandemia, todo en el marco de un intento por manejar un país en solitario y sin que nadie más opine, todo en el marco de una politiquería retrasada más de 50 años. ¿Qué puede salir mal?

Armando Cabral

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