Diez nombres que suenan para el nuevo gabinete de Kirchner

El Presidente debe reemplazar a Bielsa, en Cancillería, Pampuro, en Defensa y a su hermana Alicia, en Desarrollo Social. Aunque los cambios podrían ser más y no se descarta una reorganización del Gabinete.

Dentro de dos fines de semana, cuando haya quedado atrás la Cumbre de las Américas, el presidente Néstor Kirchner viajará a El Calafate para definir allí la integración del nuevo gabinete. Tendrá que elegir al menos tres nuevos ministros, porque Alicia Kirchner, José Pampuro y Rafael Bielsa fueron elegidos el domingo pasado para cargos legislativos. Pero los cambios podrían ser más amplios y no se descarta una reorganiza ción que incluya la fusión de ministerios y creación de otros. Entre quienes hoy suenan con fuerza para integrar el futuro gabinete están León Carlos Arslanian, ministro de Seguridad bonaerense; Carlos Bettini, embajador en España, y Héctor Icazuriaga, jefe de la SIDE. Fuentes del Gobierno admitieron que todo esto está en estudio.
Hasta el momento no hay nombres ni posiciones definidas, aunque sí una serie de posibilidades firmes. Este es el panorama actual, que podrá sufrir cambios hasta el momento de la decisión.

Cancillería
Desde el Gobierno se ha dicho que más que un experto en cuestiones diplomáticas buscan un hombre con perfil de «vendedor», que apunte a fortalecer la inserción económica de la Argentina en el mundo.
Esto llevaría a descartar, en principio, a candidatos básicamente «políticos», como el cónsul en Nueva York, Héctor Timerman; y a postulantes basados en lo «económico», como Alfonso Prat-Gay o Javier González Fraga. Todos ellos habían sido mencionados para reemplazar a Bielsa, que será diputado.
Un funcionario con llegada directa al matrimonio Kirchner dijo a Clarín esta semana que el futuro canciller debía tener, entre sus atributos, un pensamiento político, una visión del mundo y una relación personal de máxima sintonía con el Presidente.
Estos parámetros, unidos al perfil trazado desde la Casa Rosada, ponen a Bettini hoy en la primera línea de los posibles nominados. Conoce a los Kirchner desde los tiempos de la lejana militancia política en La Plata y además fue directivo, representante y gestor de empresas extranjeras en nuestro país, en especial las españolas, lo que valió fuertes críticas cuando fue designado embajador en Madrid. Tiene allí una tarea sensible: la negociación con las empresas concesionarias de servicios públicos. Su eventual pase a la Cancillería podría complicar ese flanco.
Algunas fuentes oficiales sostienen que Prat-Gay también podría ser convocado a integrar el futuro equipo del Palacio San Martín, centrándose en las relaciones económicas.
En otros despachos no terminan de descartar a Alberto Fernández como futuro canciller. Esta posibilidad nunca avanzó en firme, aunque si se concreta, Carlos Zaninni, secretario de Legal y Técnica y miembro —como Cristina Kirchner y el propio Alberto Fernández— del círculo íntimo de las decisiones presidenciales, podría ser jefe de Gabinete.

Defensa
Alberto Iribarne, actual ministro de Justicia, es uno de los candidatos a suceder a Pampuro cuando éste vaya al Senado. En realidad, Iribarne era número puesto cuando se definió que Pampuro acompañase a Cristina como candidato a senador. Entonces ocupaba la Secretaría de Seguridad, pero en el camino Horacio Rosatti renunció en Justicia y Kirchner lo hizo ministro de esta área hace menos de tres meses. Un nuevo cambio de titular sonaría poco prolijo, para Iribarne y para el ministerio, pero Kirchner quizá no le otorgue valor a este detalle.
La variante Iribarne abriría la vacante en Justicia y allí puede recalar Arslanián, quien después de apuntalar al gobernador Felipe Solá en el momento crítico por la inseguridad, tendría ahora la ambición de intentar mejoras y reformas en el orden nacional. Para eso, debería recuperar para el área de Justicia el manejo de las fuerzas de seguridad, que Kirchner sacó de esa órbita luego de la conflictiva gestión de Gustavo Beliz y puso bajo el mando de Aníbal Fernández en el Ministerio del Interior.
Si las posibilidades de Arslanian crecen, hay un conflicto a la vista con Aníbal Fernández. Una manera de saldarlo sería colocar al ministro en otra tarea, desde la que pudiera tener mayor margen de maniobra para construir su ansiada candidatura a gobernador bonaerense.
Otra variante en Defensa es que sea nombrada Marita Perceval, legisladora por Mendoza, presidenta de la comisión respectiva en el Senado y amiga personal de Cristina Kirchner. Ella preferiría seguir en el Congreso para intentar luego ser candidata a la Gobernación de su provincia. Pero en la Casa Rosada sobrevuela la tentación chilena: allí Ricardo Lagos nombró ministro de Defensa a la socialista Michele Bachelet, que tuvo una gestión exitosa y hoy es la candidata presidencial con más posibilidades de ganar la próxima elección. Una descripción de las diferencias entre el caso chileno y el argentino llevaría mucho más espacio que el disponible.

Desarrollo Social
Desde que Alicia Kirchner fue candidata a senadora se habló de Graciela Ocaña, titular del PAMI, como su «reemplazante natural». Ahora que ganó en Santa Cruz y se apresta a mudarse al Congreso, Ocaña sigue en la lista, pero tiene compañía. El otro postulante sería Icazuriaga, sucesor de Kirchner en la Gobernación de Santa Cruz, actual jefe de la SIDE y hombre de máxima confianza presidencial. Este es un requisito decisivo para ocupar ese estratégico ministerio, evidenciado por Kirchner cuando colocó allí a su propia hermana.
En el área social y previsional, que podría tener cambios en su estructura, también podría de sembarcar Sergio Massa, titular de la ANSeS desde 2002 y diputado electo. Su área, la atención a los jubilados, ha sido de las más privilegiadas por Kirchner desde que llegó el Gobierno. El nombre de Graciela Ocaña también aparece aquí para el manejo del organismo. La relación de Massa con la Rosada es fluida: sus allegados no descartan que asuma como diputado y se transforme en uno de los operadores del Gobierno en el Congreso.

Otras áreas
Si Icazuriaga termina con un cargo en el Gabinete, su puesto en la SIDE sería ocupado por Francisco Larcher: es el número dos del organismo, está allí desde que Kirchner es presidente y, según todas las evidencias, es quien verdaderamente conduce el trabajo de inteligencia.
Se supone que los ministros Ginés González García en Salud, y Carlos Tomada en Trabajo, conservarán sus puestos, aunque siempre está pendiente una ratificación final de Kirchner a esa continuidad.
El ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo, es otro que podría sumarse al elenco nacional. Fue el armador de la red de intendentes que migró del duhaldismo al kirchnerismo, contribuyendo a cambiar el eje de poder en el peronismo provincial. El Presidente, que ya hizo saber su interés por sumarlo, lo querría para afianzar y expandir sus alianzas políticas con vista al 2007. Podría ocupar la subsecretaría general de la Presidencia (la deja vacante Carlos Kunkel para asumir como diputado) o bien un cargo similar en Interior.
El posible pase de Randazzo sería parte de un acuerdo entre Kirchner y el gobernador Solá, que asociados lograron la aplastante victoria electoral sobre el duhaldismo. En tal sentido, se especula con que Santiago Montoya, el eficaz y polémico recaudador de impuestos bonaerense, pueda pasar a la órbita nacional. Y que también haya espacio en ese esquema para Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela. A cambio, algunos hombres del equipo de Kirchner se sumarían al de Solá. Y no se descarta que en ese acuerdo global quede incluida alguna figura muy fuerte. Sería una sorpresa adicional al cambio de Gabinete que en dos semanas definirá el Presidente.

30.10.05
FUENTE: CLARIN.COM

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