En el marco de un encuentro organizado por el Día de la Lealtad Peronista, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, pronunció un discurso de fuerte tono político en el que combinó críticas al Gobierno nacional, cuestionamientos a dirigentes opositores que hoy mantienen acuerdos con la administración de Javier Milei y un llamado a reconstruir la esperanza desde el peronismo.
Ante militantes y dirigentes reunidos para conmemorar el 17 de Octubre, Pérez planteó que el principal desafío de la política no pasa por las disputas entre dirigentes sino por dar respuestas a una sociedad golpeada por la crisis económica.
“Hoy no hay margen para que ninguno se mire el ombligo. No hay margen para que el peronismo o la política en general se dirima permanentemente en la discusión entre dirigentes”, afirmó.
El jefe comunal sostuvo que la prioridad debe ser enfrentar las consecuencias de un modelo económico que, según expresó, “está destruyendo la Argentina” y golpeando especialmente a Tierra del Fuego.
“Está destruyendo fundamentalmente a nuestra provincia y sobre todo a Río Grande por el golpe que está haciendo a nuestra industria, a nuestros puestos de trabajo, a los comerciantes y a todos aquellos que tratan de sobrevivir en esta tierra donde todos los días hacemos patria y hacemos soberanía”, señaló.
Cuestionamientos al DNU 70 y a quienes “cambiaron de vereda”
Uno de los pasajes más contundentes de la alocución estuvo dirigido a quienes, según Pérez, llegaron a ocupar espacios institucionales prometiendo poner límites al Gobierno nacional y finalmente terminaron acompañándolo.
Al recordar las advertencias formuladas por distintos sectores del peronismo respecto al DNU 70/2023, insistió en que dicha norma “tiene que ser derogada” para comenzar un proceso de reconstrucción nacional.
“Parece que algunos se olvidaron. Hace algunos meses atrás decían que eran los únicos que eran garantía para ponerle un freno a Milei y hoy están haciendo otra cosa”, lanzó.
Sin nombrar directamente a ningún dirigente, fue más allá al afirmar que determinadas decisiones políticas constituyen una traición al mandato electoral recibido.
“Hoy están traicionando la voluntad de miles que los votaron, que creyeron y que pensaron que el camino era por ahí. Y eso duele también porque es golpear la esperanza de tanta gente que depositó su voto de confianza”, expresó.
Pérez remarcó que quienes respaldan medidas del Gobierno nacional deberán explicar públicamente sus posiciones, especialmente cuando esas decisiones afectan a Tierra del Fuego.
“Cuando esas decisiones son perjudiciales para la gente y para nuestra provincia hay que hacerse cargo, hay que dar la cara y explicarle a la gente por qué bajan a votar y le ponen un premio definitivamente a este Gobierno”, afirmó.
Advertencia por posibles recortes y defensa de la autonomía municipal
Otro tramo del discurso estuvo dedicado a cuestionar lo que interpretó como intentos de disciplinamiento político mediante restricciones financieras.
En ese sentido, advirtió que cualquier disminución de recursos para Río Grande terminaría impactando directamente sobre los servicios que reciben los vecinos.
“Si los recursos no llegan a Río Grande no llegan a los vecinos de nuestra ciudad, no llegan a los servicios, no llegan a las obras que necesitan los barrios”, sostuvo.
Y añadió una de las definiciones más fuertes de la jornada:
“Si la decisión es asfixiarnos con los recursos, sepan que no están asfixiando a este intendente, están asfixiando a 110 mil riograndenses que necesitan del Estado municipal”.
Defensa de las políticas públicas locales
Pérez también reivindicó la gestión municipal y defendió las inversiones en salud, asistencia social, cultura, deporte y obra pública, áreas que consideró fundamentales en el actual contexto económico.
Destacó especialmente la existencia de 15 dispositivos municipales de salud y recordó que el proyecto de presupuesto contempla una inversión de 18 mil millones de pesos para el sistema sanitario local durante el próximo año.
Según planteó, existe una mirada política que cuestiona el rol activo del Estado y que intenta desacreditar las políticas de acompañamiento social impulsadas por los municipios.
“Parece que a algunos les molesta que desde el municipio se lleve adelante una política de acompañamiento social a las familias que tanto lo necesitan”, manifestó.
Al mismo tiempo, cuestionó el discurso oficial que prometía terminar con los privilegios de la “casta” y aseguró que las consecuencias reales recaen sobre los sectores más vulnerables.
“Llegaron haciéndole creer a mucha gente que venían a cortar privilegios de la casta y lo que terminaron haciendo fue golpear a quienes más lo necesitan”, afirmó, poniendo como ejemplo las dificultades que enfrentan jubilados para acceder a medicamentos y tratamientos.
“El peronismo no nació para administrar la resignación”
En la parte final de su mensaje, el intendente buscó diferenciar el papel histórico del peronismo de una postura meramente defensiva frente a la crisis.
“El peronismo no nació para administrar la resignación. Nació hace 80 años para transformar la realidad, para defender derechos y para mejorarle la vida a miles y miles de trabajadores”, aseguró.
A partir de esa definición convocó a la militancia a recuperar cercanía con la sociedad, reconocer errores y dar las discusiones internas necesarias para reconstruir una propuesta política competitiva.
Asimismo, llamó a construir una alternativa que exceda los límites partidarios tradicionales.
“Tenemos que demostrar que somos capaces de construir una alternativa que incluya a todos, no solamente a los peronistas, sino también a quienes tienen otra idea política o son independientes y quieren aportar esperanza para que esta provincia salga de la decadencia en la que se encuentra”, sostuvo.
Un mensaje de esperanza frente al escenario nacional
Lejos de cerrar con un tono derrotista, Pérez eligió transmitir un mensaje de optimismo a los sectores que se sienten afectados por las políticas nacionales y frustrados por los cambios de posición de algunos dirigentes.
“Tenemos que abrazarnos, empujarnos para adelante, ponerle esperanza a la cosa y no dejarnos vencer por la resignación que nos impone este Gobierno nacional”, expresó.
Con críticas directas al rumbo económico de Javier Milei, cuestionamientos a quienes abandonaron su rol opositor para convertirse en aliados circunstanciales del oficialismo y una apelación constante a reconstruir la esperanza colectiva, el intendente de Río Grande utilizó el Día de la Lealtad para posicionarse como una de las voces más críticas del modelo nacional y convocar a la construcción de una alternativa política con eje en la defensa de Tierra del Fuego, el empleo y la producción local.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
