Un periodismo desconectado
La cobertura se limita a lo inmediato: actos municipales, disputas provinciales, conflictos barriales. Todo lo que ocurre fuera de ese perímetro queda relegado, como si no existiera. En un contexto de crisis generalizada, con el avance de la derecha a nivel mundial y con intervenciones cada vez más brutales de Estados Unidos en la economía y la política de distintos países, esta desconexión resulta alarmante.
¿Por qué ocurre?
- Falta de conocimiento y formación internacional: muchos periodistas carecen de herramientas para analizar procesos globales. La geopolítica, la economía mundial o los conflictos internacionales quedan fuera de su radar.
- Negacionismo o desinterés deliberado: algunos medios prefieren evitar temas incómodos, como el rol de EE.UU. en la región o el avance de modelos neoliberales, porque implican confrontar intereses económicos y políticos.
- Condicionamientos estructurales: la concentración mediática y la dependencia de la pauta oficial o privada hacen que se privilegie lo local y lo “inofensivo”, dejando de lado la mirada crítica sobre el contexto internacional.
- Estrategia política: en muchos casos, la desconexión no es casual, sino funcional. Si la sociedad no se informa sobre el impacto global de las decisiones, queda atrapada en una narrativa reducida, más fácil de controlar.
- Las consecuencias
- Se pierde la capacidad de conectar lo local con lo global. La crisis económica argentina, por ejemplo, no puede entenderse sin el rol de organismos internacionales, las presiones de EE.UU. o el avance de modelos neoliberales en la región.
- Se instala una visión fragmentada: cada provincia o ciudad parece un universo aislado, cuando en realidad está atravesada por dinámicas mundiales.
- Se debilita el periodismo crítico: sin perspectiva internacional, el oficio se reduce a cubrir actos, anuncios y conflictos locales, sin mostrar el trasfondo estructural.
Periodismo de cabotaje: relato sin horizonte
El resultado es un periodismo que informa sobre lo inmediato pero no ayuda a comprender el mundo. Sociedades enteras quedan más vulnerables frente a discursos simplistas o manipulaciones, porque no tienen acceso a una mirada integral.
En síntesis, lo que vemos es una mezcla de desconocimiento, desinterés y también una deliberada estrategia de invisibilización. El periodismo de cabotaje no es solo una limitación profesional: es un problema político y cultural. Recuperar una mirada internacionalista es urgente, porque sin ella el periodismo pierde su esencia: ser un puente entre la sociedad y el mundo.
www.lalicuadoratdf.com.ar
