Un encuentro marcado por la intimidación
Según relató Linares:
- Alonso planteó que los 25 delegados sindicales estaban afuera y que los trabajadores podían elegir otra representación.
- Se arrogó el poder de decidir “quién entraba y quién salía” de la planta.
- La tensión provocó descompensaciones y problemas de presión en varios trabajadores.
Frente a esto, la UOM realizó asambleas en los tres turnos y resolvió sostener la conciliación obligatoria, pero con un paro parcial desde las 13 horas en solidaridad y resistencia.
Reclamo colectivo y unidad
Linares subrayó que el reclamo no es de un grupo reducido:
- “Lejos de ser un reclamo de 25 delegados, está avalado por la totalidad de los casi 1.200 trabajadores del grupo Mirgor”.
- “Vamos a hacer todos los esfuerzos para destrabar el conflicto, pero si no hay solución, al finalizar la conciliación obligatoria tomaremos las decisiones necesarias en defensa de los trabajadores”.
El ataque a los convenios colectivos
El dirigente vinculó la situación local con la política nacional:
- “Se intenta dar por caídos convenios colectivos de trabajo y flexibilizar la legislación laboral”.
- “Esto es parte de un ataque constante a la clase trabajadora y a las organizaciones sindicales, buscando quebrarlas para avanzar sobre los derechos conquistados”.
- “La única alternativa es apelar al compañerismo, la solidaridad y la unidad para resistir procesos como este”.
Apoyo sindical y solidaridad
La movilización frente a Mirgor contó con la presencia de otros gremios:
- Camioneros, ASIMRA y SUTEF se sumaron en respaldo a los metalúrgicos.
- Linares destacó: “Nadie se salva solo. Vamos a construir la unidad del movimiento obrero para sostener cada uno de los derechos conquistados con años de lucha”.
Próximos pasos
- La conciliación obligatoria vence el 31 de agosto.
- Antes, está prevista una audiencia en el Ministerio de Trabajo el viernes.
- “Después de la conciliación, todas las alternativas estarán sobre la mesa y serán definidas democráticamente por los cuerpos de delegados”, aseguró Linares.
La UOM Río Grande enfrenta un conflicto que trasciende lo local: la ofensiva de Mirgor contra los trabajadores se inscribe en un contexto nacional de flexibilización laboral y ataque a los sindicatos. Con el paro y la unidad de distintos gremios, los metalúrgicos fueguinos envían un mensaje claro: no aceptarán amenazas ni aprietes, y defenderán cada derecho conquistado con lucha y resistencia.
