La evolución de las negociaciones paritarias muestra un escenario dispar para los trabajadores registrados de la Argentina. Aunque durante agosto los salarios acordados en los principales convenios colectivos de trabajo registraron una mejora frente a la inflación, el balance acumulado desde noviembre de 2023 continúa reflejando una pérdida del poder adquisitivo en buena parte de las actividades económicas.
De acuerdo con los datos provisorios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el salario medio del empleo privado registrado aumentó un 1,3% real en agosto respecto del mes anterior, mientras que la remuneración promedio de los principales convenios colectivos avanzó un 0,9% en el mismo período.
Sin embargo, la recuperación mensual no alcanzó para revertir el deterioro acumulado. Desde noviembre de 2023, el salario promedio del sector privado registrado se ubica un 1,2% por encima de aquel nivel, mientras que los salarios correspondientes a los principales convenios colectivos acumulan una caída real del 6,9%.
Los sectores que consiguieron mejorar sus salarios
El relevamiento de los 26 principales convenios colectivos, correspondiente al período comprendido entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, muestra diferencias significativas entre las distintas actividades. Según los datos difundidos, 14 sectores consiguieron aumentar o sostener su poder adquisitivo, mientras que los otros 12 registraron retrocesos.
Entre las actividades con mayores incrementos reales acumulados se destacan las entidades deportivas, con una mejora del 15%, y la actividad gráfica, con un avance del 13,2%.
También sobresalieron gastronomía y hoteles, junto con farmacias, que registraron aumentos reales del 11% en ambos casos.
A ese grupo se sumaron transporte de carga, seguridad, maestranza, frigoríficos e industria aceitera, actividades que también lograron mejorar sus remuneraciones en términos reales durante el período analizado.
Estos resultados reflejan que la evolución de los salarios no fue homogénea y que el desempeño de cada convenio dependió, entre otros factores, de la dinámica de las negociaciones y de la frecuencia con la que se actualizaron los acuerdos salariales.
Textiles y comercio, entre los sectores más afectados
En el otro extremo, la actividad textil presentó la mayor pérdida de poder adquisitivo desde noviembre de 2023, con una caída real acumulada del 32%.
Le siguió el comercio, con un retroceso del 18%, mientras que el transporte de pasajeros registró una disminución del 13%. En el caso de los encargados de edificios, la pérdida acumulada alcanzó el 12,1%.
También se observaron retrocesos en sectores relevantes para el empleo formal, como sanidad, industria metalúrgica, alimentación y construcción, cuyas remuneraciones acumularon caídas de entre el 5% y el 9% en términos reales.
Las diferencias entre actividades evidencian que la recuperación de los ingresos depende no solo de los aumentos nominales acordados, sino también de su capacidad para acompañar la evolución de los precios a lo largo del tiempo.
Una mejora salarial que convive con la caída del empleo
El panorama de los ingresos se desarrolla, además, en un contexto de contracción del empleo privado registrado.
Según un informe de Politikon Chaco, en julio el empleo privado formal cayó un 0,2% respecto de junio, lo que representó la pérdida de 12.716 puestos de trabajo.
De esta manera, desde noviembre de 2023 se acumula una reducción del 4,2% en el empleo privado registrado, equivalente a 265.765 puestos menos. En la comparación interanual, la caída fue del 2,2%, con 134.517 empleos menos que en julio de 2025.
La disminución alcanzó especialmente a la industria manufacturera, que perdió 2.832 puestos durante julio; la construcción, con 2.178 empleos menos; y el comercio, con una reducción de 1.675 puestos.
En el plano territorial, 17 provincias registraron caídas mensuales del empleo privado formal, mientras que seis mostraron mejoras.
El desafío de recuperar el poder adquisitivo
Los datos reflejan una diferencia entre la mejora mensual de los salarios y la recuperación de los ingresos frente a la inflación acumulada. Si bien agosto mostró una evolución positiva para las remuneraciones del empleo privado registrado y de los principales convenios colectivos, el resultado desde noviembre de 2023 continúa siendo desigual.
Para los trabajadores, la evolución de las próximas negociaciones paritarias será determinante para evaluar si los aumentos salariales logran compensar las subas de precios. Al mismo tiempo, la contracción del empleo formal agrega otro factor de preocupación para el mercado laboral.
En este escenario, el desempeño de cada actividad seguirá dependiendo de la evolución de los precios, los acuerdos salariales y las condiciones económicas particulares de cada sector.
