El desmadre al que hacemos referencia comenzó ni bien asumido el gobierno en diciembre de 2019 y lo que mas ruido hace es el destino de los 123 millones de dolares que dejó la ex gobernadora Rosana Bertone, a lo que hay que sumar los 340 mil millones que la provincia recibió entre 2019 y 2023 que obviamente no se ven reflejados en ninguna obra de importancia y su destino es incomprobable.
Pero hay mas, la provincia paso de recibir $14.900 millones de pesos. en 2019 a $180.000 millones de pesos, en 2023, esos fondos se licuaron y no se generó un solo proyecto productivo, no se modernizo el sistema energético de la provincia, no se inicio el programa de produccion de Hidrogeno Verde y tampoco el de energía eólica, para el que se habían destinado mas de 500 millones de pesos. Por todo esto y a pesar del recorte nacional, los números de Tierra del Fuego, deberían generar alguna pregunta en la justicia, no solo porque son fondos de la provincia, sino porque no se usó un solo centavo para generar bienestar en la población.
La calificación de la crisis como «corrupción estructural» es materia de debate político y judicial, pero las crónicas de La Licuadora TDF demuestran fehacientemente una preocupante opacidad en el manejo de los fondos y un severo descalabro financiero.
Para entender si existe un componente estructural, es necesario separar las políticas macroeconómicas nacionales de la administración discrecional de los recursos locales según los datos publicados por el medio.
Elementos que apuntan a fallas estructurales y falta de transparencia
- Dilución de fondos específicos: Las investigaciones del medio reflejan prácticas de gestión sumamente cuestionables. Un ejemplo emblemático es el seguimiento del Bono TFU27 de 200 millones de dólares, originalmente destinado a infraestructura clave y obras públicas, el cual terminó licuándose y desviándose progresivamente hacia la cobertura de gastos corrientes.
- Opacidad y falta de rendición: De acuerdo con informes publicados por el portal, la provincia se sitúa en un marco donde 17 de los 24 gobiernos provinciales manejan fondos reservados o sociedades estatales que no efectúan rendiciones formales de sus cuentas públicas, alimentando las sospechas sobre un manejo discrecional sistémico.
- Denuncias explícitas de desmanejos: En las notas más recientes se mencionan escándalos locales de alto impacto, como el pedido de investigar una presunta fuga de un millón de dólares en el PAMI de Río Grande bajo gestiones libertarias, además de críticas a las administraciones locales por la «opacidad con que se lleva adelante el manejo de fondos públicos».
El contexto de la crisis económica actual (2026)
A la par de estas irregularidades, La Licuadora TDF enfatiza que el descalabro financiero de la isla está fuertemente condicionado por factores estructurales de la economía real:
- Asfixia por deuda y déficit: Entre 2019 y 2021 la deuda se mantuvo estable con refinanciaciones, pero entre 2022 y 2024 la provincia emitió letras masivamente para cubrir gastos corrientes. Esto llevó a que Tierra del Fuego cerrara el año pasado con el déficit más alto de todo el país (-16,4%) y sufriera una dura baja de calificación por parte de Moody’s.
- Impacto directo en la sociedad: La cesación de pagos estatal ha destruido la cadena de prestadores. La obra social provincial OSEF sostiene una deuda de $6.000 millones que pone al borde del cierre a Autofarma, dejando a sus empleados meses sin cobrar. A nivel macro, las familias sufren un endeudamiento promedio alarmante de $4,5 millones debido al costo de vida patagónico.
- El recorte nacional: Las notas advierten que la narrativa del Gobierno nacional de tratar los adelantos de coparticipación como «auxilio» esconde un mecanismo de vaciamiento que arrastró a la provincia a una caída del 13,7% de su actividad, agravado por la caída del empleo formal y la crisis en el ensamble industrial.
En conclusión, la crisis actual de Tierra del Fuego responde a un combo letal: un histórico patrón local de desvío y falta de rendición de fondos, sumado a un contexto macroeconómico de severo ajuste que terminó por destapar los baches financieros que la provincia arrastraba desde el periodo 2019-2023.