Los primeros repiques y el invento del «candombe-beat»
La relación de Rada con el tambor comenzó a los 10 años en la comparsa Morenada y continuó a los 15 en la murga La Nueva Milonga. Bajo el seudónimo de «Richie Silver», dio sus primeros pasos profesionales al frente de Los Hot Blowers a los 17 años.
Sin embargo, su verdadero hito llegó a finales de los sesenta y principios de los setenta. Junto a referentes como Eduardo Mateo en El Kinto, y más tarde al frente de la mítica formación Tótem, Rada fue el principal arquitecto del «candombe-beat». Esta corriente revolucionaria logró fusionar la tradición afrouruguaya del tamboril con el rock and roll, la psicodelia y el pop de la época. Canciones emblemáticas como «Dedos» o «Biafra» se convirtieron en himnos instantáneos de la juventud sudamericana.
Proyección internacional y consagración
Durante la segunda mitad de la década de 1970, su talento trascendió fronteras. Tras radicarse temporalmente en Estados Unidos, formó parte del proyecto Opa junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso, dejando una marca imborrable en el jazz fusión internacional con producciones como Magic Time y el clásico «Montevideo».
Posteriormente, su etapa en Argentina durante los años 80 consolidó su estrellato popular. Discos como La Banda, Adar Nebur y La yapla mata proyectaron temas inolvidables como «Rock de la calle» y «Candombe para Gardel».
Abajo, Rubén Rada y OPA
