- Implementación gradual: La reducción total no se hace de un día para otro. Se fijaron plazos de transición para que las empresas y trabajadores se adapten.
- 42 horas: En línea con el cronograma, la jornada máxima legal bajó a 42 horas semanales.
- Meta final: Para el año 2028, la jornada llegará a su límite definitivo de 40 horas.
- Protección del sueldo: La ley prohíbe de forma estricta que esta reducción de horas signifique una baja en el sueldo mensual del trabajador.
- Flexibilidad: Permite acordar con el empleador esquemas como el 4×3 (trabajar 4 días y descansar 3).
En Argentina, tras la aprobación de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei (bajo la Ley de Modernización Laboral), el límite máximo semanal se mantiene firmemente en 48 horas, pero se flexibilizó la distribución diaria permitiendo jornadas de hasta 12 horas mediante un «banco de horas»
- Tope semanal invariable: La ley no aumentó las horas totales que se pueden trabajar por semana; el máximo legal sigue siendo de 48 horas.
- El «Banco de Horas»: Las empresas pueden acordar con los trabajadores extender la jornada diaria hasta un máximo de 12 horas en días de alta producción.
- Compensación por tiempo, no por dinero: Esas horas que exceden las 8 horas diarias tradicionales dejan de pagarse inmediatamente como horas extra (con recargos). En su lugar, se acumulan en un «banco» para ser compensadas otorgando al empleado días u horas libres en el futuro
- Descanso obligatorio: La reforma exige respetar estrictamente el descanso mínimo de 12 horas consecutivas entre el fin de una jornada laboral y el inicio de la siguiente.
Fuente www.laliuadoratdf.com.ar
