SENADOR BLANCO MANIFESTÓ QUE LA PUESTA EN CIRCULACIÓN DE LOS NUEVOS BILLETES ES PURO MAQUILLAJE POLÍTICO QUE NO RESUELVE EL PROBLEMA INFLACIONARIO. PROPONE A TRAVÉS DE UN PROYECTO EMITIR BILLETES DE $5000 Y $10.000 PESOS

Lunes 23 de mayo. El Senador Nacional de Juntos por el Cambio, Pablo Daniel Blanco, se manifestó en contra de la iniciativa del gobierno de lanzar nuevos diseños de billetes al considerar esta medida como “puro maquillaje político que no resuelve el problema inflacionario”.

“Ahora resulta que van a poner en circulación billetes nuevos para reemplazar a los que tienen animales por próceres buscando, además, una mayor paridad de género. Esto podría estar muy bien, pero lo inaceptable es que estos nuevos billetes sigan conservando la actual denominación. Es decir, van a gastar plata en fabricar billetes nuevos cuyo valor nominal será el mismo mientras el dinero a la gente no le alcanza y se les esfuma a gran velocidad de las manos”, afirmó Blanco.

Se trata de un gasto absolutamente innecesario y para nada práctico. Sé perfectamente que emitir billetes de 5000 y 10.000 pesos -como propuse en un proyecto de ley presentado en agosto del año pasado (PL-1756-2021)- no soluciona el problema inflacionario, pero, al menos, ayudaría de manera práctica a la gente además de ahorrarle al estado gastos de impresión e inclusive de importación de billetes”.

“Si el Presidente le declaró “la guerra a la inflación” se supone que debería haber un paquete de medidas de fondo que apunten a controlarla y no iniciativas cosméticas como ésta que no ayudan en nada. Nuestra moneda cada vez vale menos por culpa de un gobierno que toma medidas inútiles para resolverla y que, en vez de atacar los problemas de fondo, se queda en las cuestiones de forma”.

Reemplazar a una ballena por Juana Azurduy no le da más valor a la moneda, es nada más que una cuestión de ideología absolutamente impráctica para la población que no contempla sus verdaderas necesidades”.

“Los beneficios de emitir billetes de $5.000 y $10.000 pasarían por reducir costos al no tener que imprimir inmensas cantidades de billetes de menor denominación, recuperar la independencia en la impresión de los mismos, evitar el faltante y rápido agotamiento de circulante en cajeros automáticos en los que se generan largas filas a principio de cada mes y ocupar menos espacio físico en toda la cadena de traslado”, finalizó el senador de cambiemos.

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