Septiembre: la industria creció por primera vez en ocho meses y la construcción siguió cayendo

Rio Grande 06/11/2020.- Luego de meses de desconcierto por el impacto de la cuarentena obligatoria, la caída de los ingresos y la volatilidad cambiaria, la construcción y la industria, dos motores de la economía argentina, mostraron en septiembre mejoras frente a los meses previos y alejaron los fantasmas de la desaceleración que habían reflejado los datos oficiales de agosto, aunque la falta de dólares es el principal condicionante hacia mediano plazo

 

 

Las bases interanuales están afectadas por el efecto post PASO del año pasado y, según economistas consultados por este medio, parte de la mejora de estos sectores está influenciado por la burbuja de consumo generado por la necesidad de cobertura ante las expectativas de devaluación que dominaron las últimas semanas en el país y por las reaperturas tras los aislamientos obligatorios decretados por el Gobierno tras la llegada de la pandemia.

Casi la mitad de los insumos para construir tuvieron una mejora de la demanda. Los ladrillos huecos tuvieron un crecimiento mensual de 24,6%. Por eso, los precios de estos insumos también comenzó a subir por encima de la inflación. El mes pasado el ladrillo aumentó casi 12%, cuatro veces más que la inflación. Pero, más allá del precio, el acceso a estos insumos se hizo difícil por los faltantes que hay en los corralones y grandes cadenas gracias a la demanda que provoca la brecha cambiaria en el sector de la construcción.

En agosto pasado ambos indicadores mostraban una desaceleración (en algunos casos sostenían registros negativos) frente a los meses previos en los que se desató un fuerte rebote tras la cuarentena rígida de fines de marzo y abril. Sin embargo, ese dinamismo fue perdiendo fuerza como consecuencia de una crisis de demanda (por pérdidas de ingresos y empleos) y debido a las tensiones cambiarias que marcaron el mes y que se mantienen hasta hoy.

En el Gobierno afirmaron a LA NACION que ven, sin embargo, un repunte fuerte de la construcción, que empujará mejoras en el sector productivo. Todo a pesar de la falta de dólares que tiene el Estado a la hora de importar, hecho que podría condicionar el rebote que visualiza el oficialismo. Tal escenario está supeditado además a la evolución de la pandemia del coronavirus y a que la brecha cambiaria logre estabilizarse en el tiempo. La actividad económica (EMAE) de agosto había registrado un avance de 1,1%, el menor en cuatro meses.

La brecha cambiaria es también un factor que genera burbujas de consumo tanto en algunas industrias (automotriz y electrónica), como en la construcción, ya que produce la percepción de precios barato a nivel dólar blue tanto para el metro cuadrado como para los autos. Sin embargo, también comenzó a producir faltantes de materiales por acopio (y aumentos de precios) o temores en la cadena de comercialización por los costos de reposición.

Señales mixtas

“Los datos de industria y construcción mostraron un desempeño algo mejor a lo esperado”, afirmó a LA NACION el director ejecutivo de Seido, Matías Carugati. “Sobre todo cuando miramos las variaciones mensuales, ya que las variaciones anuales están afectadas por la base de comparación del efecto post-PASO”, detalló el especialista.

“En el caso de la construcción, la actividad venía recuperándose casi sin interrupciones desde abril pasado. Con la cuarentena, muchas familias que no fueron afectadas por la recesión, volcaron sus ahorros a arreglar sus hogares, mientras que la brecha cambiaria también fue aprovechada”, dijo Carugati.

“En el caso de la industria, los sectores esenciales siguen liderando, mientras que el resto está tratando de normalizar su situación productiva después de los cierres forzosos. Si a esto datos los complementamos con otros no oficiales, posiblemente veamos que la actividad económica en general mejoró en septiembre”, proyectó.

“De todos modos, los pocos datos que conocemos de octubre dan señales mixtas. Y la dinámica hacia delante tampoco queda del todo clara. No vemos cuáles de los motores de crecimiento podrían traccionar, ya que muchos hogares siguen golpeados en el bolsillo, la inversión está parada y el Gobierno plantea que habrá cierto grado de consolidación fiscal. Sólo queda rezarle a las exportaciones. No sería extraño ver que la recuperación continúe, pero vaya perdiendo aire en los próximos meses”, cerró el especialista.

El director de EcoGo Martín Vauthier, describió los datos como “positivos”, pero advirtió que, en la medición interanual, el año pasado estuvo muy afectado por la situación post PASO.

 

La industria, creen en el oficialismo, mostrará un repunte que será moderado y heterogéneo
La industria, creen en el oficialismo, mostrará un repunte que será moderado y heterogéneo Crédito: shutterstock

 

“En la comparación mensual hay que tener en cuenta cómo se construye el ISAC, como demanda aparente de insumos. En los últimos meses el ensanchamiento de la brecha cambiaria y el cepo impulsaron la compra de materiales de la construcción como una cobertura”, dijo, y señaló que se ve mayor crecimiento de los insumos vinculados a las mejoras y reparaciones caseras, más construcción privada, y todavía una obra pública muy rezagada.

“Con relación a la industria se ve una recuperación bastante extendida a los sectores. Es un dato positivo”, dijo el economista. Esto está vinculado, en parte, a las reaperturas que se van dando en la economía por la flexibilización del aislamiento, aunque también hay una demanda de durables que esta traccionando”, estimó, y cerró: “Hacia delante la dinámica va a depender de la evolución de la macro y de la presión en el mercado de cambios. Si el Banco Central opta por mayores restricciones, eso podría pasar factura a la recuperación”.

“La construcción continuó la recuperación y se ubica cerca de los valores registrados en el mismo período del año anterior (-4%) aunque todavía sigue casi 30% por debajo del nivel del año pasado en el acumulado”, afirmó el economista de Empiria, Juan Ignacio Paolicchi.

“Parte de esta recuperación tiene que ver con la apertura gradual de la economía, que permite el desarrollo de un mayor número de actividades, y parte con que la brecha incentiva la dolarización de ahorros a través de canales alternativos como los insumos de la construcción”, añadió.

“La industria es el dato que sorprende porque se ubica por encima de septiembre del año pasado, también en parte por una cuestión de oferta, ya que cada vez más sectores están habilitados para producir, pero todavía se ubica un 11% por debajo del acumulado del año anterior y difícilmente la demanda impulse estos sectores hacia delante con estos niveles de desempleo y caída del salario real”, cerró el especialista.

Por: Francisco Jueguen

Fuente:lanación

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