Salud: Diario de un diabético que recuperó su vida normal.

Rio Grande 22/11/2020.- La diabetes es una enfermedad asintomática que el 90 % de las personas que la padecen no sabían que la portaban. Es el caso de nuestro paciente “X” a quien se la detectaron después de un terrible accidente automovilístico en 2013. Cual fue la reacción, del enojo al cambio, del sobrepeso a la normalidad, del desorden alimentario a las 4 comidas diarias, del sedentarismo a la gimnasia diaria. ¿Se puede volver a la normalidad? Sí, se puede.

Luego de aquel accidente en 2013, nuestro paciente se dirigió a un centro privado de salud para hacerse estudios y controles de rutina y los análisis  señalaron que su azúcar en sangre estaba en 350, obviamente no había posibilidad según el damnificado, porque desde hacía 10 años no consumía azúcar, ni sal común, o tomaba alcohol, por esta razón volvieron a realizar los análisis, pero esta vez la glucosa en sangre era 250, así que le diagnosticaron diabetes tipo 2, es decir no había que inyectar insulina, solo metformina 850 mg el resto de su vida, porque según le dijeron la diabetes no se cura pero con vida sana, buena alimentación y ejercicios diarios se puede tener una vida absolutamente normal.

Cuando salió de allí su enojo con el mundo era inocultable e indisimulable, ¿Por qué a mí?, ¿Qué hice para que me pase esto?, compró las pastillas y comenzó a esperar que llegaran los resultados, pero no podía dejar de comer todo lo que le gustaba, no había hecho ejercicios físicos desde su llegada a la isla y de eso hacía más de dos décadas, no tenía ganas, no tenía voluntad y menos aún si todo eso era por una enfermedad que él creía que no se merecía, así es que solo se limitó a tomar las pastillas y nada más.

Ni siquiera tenía un glucómetro o medidor de azúcar en sangre, comía a cualquier hora a cualquier cosa y cero actividades físicas. Los resultados no tardaron en llegar 2 años después su azúcar no bajaba, su peso sí, pero debido una pancreacritis producto de la falta de cuidados que redujo su peso a 68 kilos.

Si adelgazar es un problema imagínense cuando un médico te dice que hay que aumentar 20 kilos por lo menos, porque el peso ideal para su estatura de un metro y 85 cm debe ser de 91 kilos. Iba a ser una tarea titánica y no había mucha predisposición a semejante esfuerzo, las escusas sobraban y las razones para enfrentarlo también..

Así las cosas, nuestro paciente siguió por el mismo camino, trabajar diariamente en su oficina, sin actividad física, comiendo lo necesario para aumentar, pero la glucosa continuaba sin bajar de 180 con picos de 220. Dos años más y un giro total en su vida con la aparición de su actual pareja, una reprimenda de su médico de cabecera, quien directamente le dijo que si el azúcar no bajaba lo inyectaría, hicieron que el cambio comenzara.

A partir de finales de 2016 nuestro paciente comenzó a desayunar todos los días entre las 8 y la 9 de la mañana, almorzara a la 12 o 13 hs , merendar a las cinco, mates, tostadas, queso blanco, mermeladas sin azúcar, compro una bicicleta fija y durante 50 minutos diarios comenzó la actividad física a la que agrego, abdominales, pesas y elongación, completando una hora y media 5 días a la semana, cenar a las 22 hs, todas las comidas incluyen verduras, dejó de consumir gaseosas de todo tipo, con o sin azúcar y pasó a los jugos sin azúcar, disminuyó las carnes rojas, las salsas, harinas y todo tipo de dulces, salvo el helado de los fines de semana.

A todo esto, agregó dos litros de agua diarios, una decisión que demoro 4 años en concretar y 8 horas de descanso como mínimo.

Los resultados fueron más que satisfactorios, todo esto fue comenzar una nueva vida, entender que debía priorizarse, que, si bien la diabetes emocional no existe, pues no existen diabéticos que lo sean tan solo por vivir situaciones estresantes, sí existe una relación directa entre estrés y la subida de glucosa en sangre.

Esto último también necesitó un cambio, dejar de preocuparse por todo y por todos, reducir esa preocupación a su familia directa, su pareja, sus hijos, su nieto, menos horas de trabajo, menos preocupaciones y dedicarse al menos un día a la semana, el eligió los sábados o domingos para irse de la ciudad y realizar algún hobby junto a su pareja y compartir la mayor cantidad de tiempo, descubrió que estar desconectado de su celular y de la realidad diaria lo ayudaba y mucho, también inicio caminatas y redujo todo lo que pudo su habito de fumar aunque aún no lo abandono por completo.

Este proceso ya lleva 4 años y se convirtió en un modo de vida, él dice que cuando no hace actividad física el cuerpo se lo pide y deja todo lo que está haciendo para pedalear delante del televisor y ver películas tontas, casi no mira noticieros o escucha radio, si mucha música y en forma permanente, lee diarios y en estos cuatro años realizo al menos 10 seminarios relacionados con su trabajo, algunos de ellos compartidos con su pareja. Y este último fin de semana su azúcar en sangre dio el pico más bajo desde que comenzó este proceso, 98 después de un trekking de 3 hs junto a su esposa.

Su vida es absolutamente normal, su peso es de 91 kilos, toma sus medicamentos y según sus últimos análisis su estado es perfecto según su médico de cabecera el Dr. Gustavo Tello, el gran responsable de todo esto.

Esta historia no pretende ser un consejo para nadie, ni indicar que es lo que hay que hacer, solo demostrar que con esfuerzo y dedicación se puede tener una vida normal con diabetes tipo dos y que nadie puede hacer todo esto por quien la padece, está en cada uno decidir vivir bien y sentirse bien con uno mismo y sobre todo no preocupar al entorno familiar por los padecimientos de quien no se cuida o no entiende que la diabetes tipo 2 puede originar complicaciones graves en tu salud. Además de la muerte, la diabetes conlleva complicaciones muy graves que afectan a la calidad de vida de las personas: ceguera, infarto cardíaco, derrame cerebral, insuficiencia renal o amputaciones parciales.

También puede provocar daños en el sistema nervioso de todo el cuerpo cuando la glucosa en sangre y la presión arterial son demasiado altas. Las lesiones en los nervios pueden provocar dolor, hormigueo y pérdida de sensibilidad, afectando a las extremidades, especialmente a los pies. Las personas con diabetes deben examinarse regularmente los pies para prevenir estos daños y complicaciones mayores que puedan llevar a infecciones graves y posibles amputaciones.

En definitiva, la conclusión es que, si uno no se cuida, nadie lo hará por vos, dice nuestro paciente “x” y agrega “aprender todo esto fue muy difícil, aceptarlo, empezar una vida nueva y por sobre todo tener alguien a tu lado que entienda esta situación, te contenga, te ayude y acompañe en todo el proceso, es invalorable, tanto como un médico que te exija ese cuidado diario, que insista en los controles, y que tenga, como en el caso de nuestro paciente, una disposición permanente para recuperar una vida normal”. Así se puede y de hecho se pudo, solo hay que pensar que lo más importante que tenemos es a nosotros mismos y priorizarse, sino ya sabemos cuales son las consecuencias.

Informe:www.lalicuadoratdf.com.ar

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