Los casos se registraron en la calle Yelknam al 100 de la Margen Sur, Barrio Austral y generaron la queja de los trabajadores y de la dirigencia del Sindicato de Camioneros que hizo conocer de la inconsciencia e irresponsabilidad de los vecinos a la hora de resguardar elementos punzantes en las bolsas de residuos, como latas de conservas, vidrios u otros objetos que deben ser envueltos en cartón o señalizados para evitar este tipo de accidentes que pueden poner en riesgo la salud de los trabajadores.
Guillermo Vargas Secretario de Prensa del Sindicato de Camioneros sostuvo que “A los periodistas de río Grande, estos dos casos se dan el día de hoy los compañeros ya no saben qué hacer después una simple discusión los pone en el ojo de la tormenta que son esto el otro los vecinos lamentablemente no entienden nada”.
En cuanto a los perros sueltos Vargas responsabilizó a los dueños por dejarlos sueltos, “ya tenemos otro trabajador mordido y después a raíz de estas situaciones las cosas pasan a mayores”, esto en referencia a un serio altercado ocurrido la semana pasada con una vecina cuyo perro atacó a los trabajadores.
Es hora de poner un límite y encontrar una solución a estos problemas porque se trata de servidores públicos que deben cumplir con su tarea y no puede ser que por estas irresponsabilidades pongan en riesgo su salud o su vida es una verdadera vergüenza la falta de civilidad en algunos vecinos de la ciudad.
Una jeringa de anticonceptivo Unimex arrojada en la bolsa de residuos, un peligro latente de contagio.
En esta foto la mordedura de un perro a un trabajador de Santa Elena, es el segundo caso en dos semanas.