Desquiciante: Padres prohíben dictado de clases sobre educación sexual integral.

Lun 03/08/18.- La insólita noticia se dio a conocer hoy cuando apareció una carta firmada por un grupo de padres de alumnos de la escuela N°7 prohibiendo el dictado de clases de educación sexual a sus hijos sin su consentimiento. Xenofobia, discriminación y sectarismo al más puro estilo inquisición pero en pleno siglo XXI.

Aunque parezca una broma de muy mal gusto, se trata de un hecho real y en el texto de la misiva los padres señalan que no autorizan a sus hijos “a presenciar clases y/o exposiciones y/o recibir material alguno sobre temas de moral íntima y/o sexual, ni sobre perspectiva de género y diversidad sexual”.

 

Apuntan también a que se oponen aún si estas prácticas están “presentada como meramente informativas y/o en el marco de supuestas campañas para prevenir el SIDA, las enfermedades de transmisión sexual, el embarazo adolescente”.

Como si esto no fuera suficiente y en el párrafo más homofóbico, discriminatorio y sectario de la nota, piden que no se “iguale la conducta sexual natural con la homosexual” y se oponen a que sus hijos reciban “charlas informativas sobre la temática del aborto y el cuestionado proyecto de legalización del mismo sin previo aviso y expresa autorización” de ellos.

 

Según los padres, su «exigencia» se encuentra amparada en  las leyes que van desde el Artículo 75 de la Constitución Nacional hasta la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI).

 

Sin ningún pedido o vería con grado, sino prohibiendo, en la nota se “exige” a las autoridades educativas que muestren a los padres “la totalidad de los contenidos que se van a enseñar a nuestros niños, con anterioridad a ser impartidos por los docentes”.

Este tipo de actitudes deberían ser denunciadas ante el INADI Instituto Nacional Contra la Xenofobia y el Racismo, ya que no solo es violatorio de una ley en vigencia, sino que prohíbe la prevención de embarazo adolescente o enfermedades de transmisión sexual a través de la enseñanza, sin contar la terrible discriminación hacia los homosexuales, considerados “anormales” por este grupo de padres, una verdadera monstruosidad en pleno siglo XXI.