Malvinas: Homenajes para el capitán británico que enterró a los argentinos

Sab 24/03/18.- Además de las lágrimas contenidas que de por sí generó un acto que se esperaba sobrio, el homenaje que le hicieron desde el Gobierno a Geoffrey Cardozo, estuvo cargado de mensajes.

Los encuentros y gestos de amor hacia el militar británico fueron primero en el Congreso de la Nación y después en la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo de la Nación, Fueron señales de un deshielo entre Buenos Aires, Londres y las Malvinas en el que, al menos estas partes, desearon que el viaje humanitario que los familiares de los caídos en Malvinas harán este lunes 26 al cementerio de Darwin sea el comienzo de un entendimiento duradero.

Cardozo es el ex capitán del Ejército británico que guió los enterramientos de los argentinos muertos en Malvinas  quedaron bajo las 230 tumbas que se levantan en Darwin. Tumbas en las que los listados actuales afirman albergar los restos de 246 hombres, entre los 649 muertos que en total tuvo la Argentina en su guerra con Gran Bretaña. El llamado Informe Cardozo de finales del conflicto bélico de 1982 fue la guía indispensable para el proceso de cruce de ADN que realizaron el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense sobre el fin del año pasado y que permitió la identificación de 90 caídos -que puede elevarse- entre 122 restos que permanecían sin identificar en Darwin.

Cardozo será parte este lunes del viaje humanitario a las islas que harán unos 200 familiares de los argentinos identificados. Y si primero fue el embajador Carlos Sersale y el artista Juan Carlos Pallarols los que en Londres le rindieron homenaje, al llegar a Buenos Aires, fue abrazado por las familias y el Gobierno.

El acto de la tarde fue encabezado por el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj quien le regaló un mate a Cardozo después de las palabras de todos en las que imperó un clima de emoción. Con ellos estaban los protagonistas de este viernes. Cardozo, el embajador británico Mark Kent, la presidente de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, María Fernanda Araujo y otros miembros de la misma como Sergio Aguirre y María Alejandra González, el ex combatiente Julio Aro, uno de los iniciadores de este proyecto, y miembros de EAAF. «Estamos acá para homenajear a un amigo de Argentina, que posibilitó que los héroes que dieron la vida por nuestra patria en 1982 pudieran descansar en paz. Hoy, gracias al trabajo que hicimos en conjunto, estamos en el camino de conocer la verdad», señaló Avruj.

«Yo tenía una responsabilidad sobre estos huérfanos, que eran unos luchadores formidables. Hice lo que podía para identificarlos”, afirmó ayer Cardozo quien como siempre siguió llamando a los soldados argentinos que enterró «mis chicos». Una referencia en su español discreto, entendible y cargado de amor por la ardua tarea que le tocó al final de la guerra de 1982.

«Al principio desconfiábamos, creíamos que los querían identificar para traerlos de vuelta al continente… Pero recuerdo que mi madre, que se oponía a que se trabajara en las tumbas, pero cambio de opinión. Un día me dijo ‘¿quién soy yo para impedir que otra madre sepa si su hijo está ahí, en ese cementerio’?, aportó Araujo. Kent, lleno de elogios por Araujo eligió parafrasear al ex primer ministro británico Winston Churchill. «Ahora no es el final. No es siquiera el principio del fin. Pero es, quizás, el final del comienzo», señaló tras remarcar que este acto no debía tomarse como un tema político y lo consideró el más importante hasta ahora de su misión en la Argentina.

Más temprano, por iniciativa de los diputados Cornelia Schmidt-Liermann -presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores- y Alejandro Echegaray, Cardozo estuvo en  el Congreso y recibió una abrazo similar al que tuvo más tarde en el emblemático edificio donde antes se levantaba la vieja Escuela de la Armada.