Los diputados de ARI Fabiana Ríos y Leonardo Gorbacz informaron que ayer en Buenos Aires la Comisión de Salud de la Cámara Baja aprobó un dictamen para garantizar el derecho de todo ciudadano a realizarse ligadura de trompas o vasectomía como método anticonceptivo si así lo decide, y para que sea en forma gratuita en hospitales, obras sociales y medicina pre-paga. Los aristas acompañaron el dictamen de mayoría, que surgió del consenso de unos 7 proyectos presentados. El dictamen pasará ahora a la Comisión de Familia, y probablemente pueda ser sancionada en breve por la Cámara en su conjunto.
La iniciativa fue respaldada por la mayoría de los bloques, a excepción de los diputados Mario Santander (Peronismo Federal), Beatriz Leyba de Martí (U.C.R.) y Nélida Mansur (PAUFE) que declararon su oposición. También se hicieron presentes en la reunión jóvenes que se manifestaron en contra del proyecto.
Gorbacz expresó en su discurso que: «es cierto que existen posibilidades de que una mujer que se hace una ligadura de trompas se arrepienta, pero eso no autoriza al Estado a decidir por ella. En todo caso existen más mujeres que se arrepienten de haberse casado que de haberse ligado las trompas, y no por eso vamos a prohibir el matrimonio».
Ríos comentó su experiencia en la discusión sobre este tema como Legisladora de Tierra del Fuego, y expresó la enorme hipocresía reinante: “las mujeres que tienen medios tienen derecho a elegir este método anticonceptivo. El problema lo tienen las mujeres pobres que no tienen acceso. Todos sabemos que después, a la hora de facturarles a las obras sociales, se hace pasar esta práctica como cualquier otra que esté autorizada. Con este proyecto sacamos este tema de la ilegalidad, hacemos visible a un sector de la sociedad para que pueda elegir. Se trata de un proyecto que posibilita ejercer derechos respetando la objeción de conciencia que se pudiera plantear y garantizando consentimiento informado».
Al finalizar, el parlamentario dijo que: «este proyecto no obliga a nadie, lo único que hace es garantizar la libertad de elección de hombres y mujeres, que podrán decidir luego de haber sido correctamente informados. La única excepción es para menores de edad, que solo podrán realizarse la intervención sí poseen indicación médica precisa y autorización judicial, y el caso de personas declaradas incapaces».
