Cambiar y pensar

La velocidad es una de las características que Internet impuso a los sitios de información. Y en esa carrera para informar más y mejor parece que no hay espacio para la reflexión. La jornada de ayer nos demostró lo contrario. Tres destacados estudiosos de los grandes cambios que viven los medios transmitieron a los presentes que el fenómeno de Internet es, sobre todo, un espacio para la reflexión. Una oportunidad para abrir la mente. Algunos piensan que la red está gobernada y manipulada por las grandes corporaciones tecnológicas, pero no es así: en Internet la audiencia, el público, manda.

Guillermo Culell (*)
gculell@clarin.com
Dos ideas dominaron las exposiciones: la amplitud de recursos disponibles para informar y contar historias y el poder que adquiere la audiencia. Según escuchamos, el futuro es muy esperanzador. La profesión periodística se enriquece: se puede informar más y mejor y en múltiples formatos y la audiencia, que ahora participa de la producción —no sólo reaccionando frente a lo que no le gusta—, también puede proponer, ofrecer y hacer.

La existencia de canales para que los lectores que saben más de algunos temas que los periodistas puedan brindar su conocimiento a la comunidad, enriquece a los medios. Por otra parte, el trabajo profesional para que en Internet los medios sean cada vez más confiables y garanticen la calidad de la información enriquece a la audiencia. El clima del que participamos nos dejó la sensación de que podemos dejar las paranoias tecnofóbicas de lado y disfrutar de este tiempo de cambios donde todos podemos ganar. Y esto recién comienza.

(*) Gerente de contenidos de Clarín.com

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