Mantenía “chats” calientes y luego pedía dinero a sus víctimas para no delatarlas

Está acusado de haber extorsionado a hombres y mujeres casados y a homosexuales. Los amenazaba con divulgar sus secretos por Internet. Fue denunciado por una mujer.

La Policía Federal detuvo a un hombre de 33 años acusado de haber extorsionado a hombres y mujeres casados y a homosexuales con los que, haciéndose pasar por otra persona, mantenía diálogos íntimos por Internet y a los que luego amenazaba con divulgar sus secretos por la web.

Según informaron los investigadores, el individuo se contactaba con sus víctimas en canales de chat en los que mantenía “charlas calientes” para luego revelar su verdadera personalidad y exigir dinero a cambio de no publicar en Internet las infidencias amorosas o confesiones sobre la inclinación sexual que había logrado arrancar de sus interlocutores.

El delincuente, añadieron las fuentes, dialogaba indistintamente con hombres o mujeres adoptando tanto roles masculinos como femeninos y, tras días de diálogos, conseguía los verdaderos datos personales de sus víctimas: nombre, apellido, domicilio, número telefónico y hasta alguna fotografía.

El hombre fue detenido anoche en la estación Facultad de Medicina de la línea D de subterráneos, en Recoleta, cuando iba a “recoger” un paquete con 3.000 pesos de una mujer a quien días antes había extorsionado por el chat. Los detectives de la División Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal que lo detuvieron se habían disfrazado de empleados de transporte, diarieros, mendigos y hasta de pasajeros.

Según allegados a la causa, en el hecho por el que fue detenido se hizo pasar por una mujer para entablar un dialogo con otra mujer, de 35 años, en una sala de chat de lesbianas y con la que, tras días de conversación sobre temas sexuales, intercambió direcciones de mail para encontrarse en el MSN. En ese canal más privado, la víctima expresó sus deseos de experimentar una relación homosexual.

Ante la extorsión, la damnificada radicó la denuncia, en la que tomaron intervención la Fiscalía de Instrucción 32 y el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción 21, que ordenaron la investigación de la causa a la División Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal después de vigilar durante tres días el lugar en el que se había acordado la entrega del dinero.

Tras la detención, el tribunal extendió una orden de allanamiento para su domicilio, donde los investigadores, además de documentación para la causa, secuestraron un CPU sin marca.

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