Los alimentos ponen más presión sobre la inflación de noviembre

El costo de vida subiría alrededor de 1% este mes, impulsado por los ajustes de la carne, los lácteos y las bebidas. Ese incremento dejaría una presión adicional sobre los índices de diciembre y enero.

La inflación de noviembre rondará el 1% impulsada especialmente por el aumento en los alimentos. Y produciría una presión mayor sobre el índice de precios de los próximos dos meses. En este sentido, diciembre y enero de 2006 —períodos estacionalmente de mayor consumo— se perfilan con alzas inflacionarias aún superiores a la de este mes.

En lo que va de noviembre, al incremento de la carne —que según Economía fue del 8% desde mediados de octubre—, se sumaron subas generalizadas en otros productos de la canasta como los lácteos y las bebidas.

Los productos lácteos y los huevos explican el 3,95% del índice de Precios al Consumidor (IPC) que releva el INDEC y las bebidas, el 3,74%.

La semana pasada, subió los precios La Serenísima, en un 5% promedio para todos sus productos, y el jueves se acopló SanCor, que implementó nuevas listas de precios con remarcaciones que van del 3 al 10,5%. Las leches, elaboradas por esa láctea, treparon alrededor del 5%, las mantecas, un porcentaje similar y los quesos fueron los que tuvieron mayores ajustes.

Según la entidad de usuarios DEUCO, también la empresa La Suipachense aumentó los precios en sintonía con sus competidoras, según un relevamiento hecho por la asociación. La leche de un litro en sachet, por ejemplo, pasó de 1,10 a 1,25 pesos.

Si se toman en cuenta, las variaciones de la carne, los lácteos y las bebidas, para la consultora Tomadato, la suba promedio fue del 2,82% en las últimas tres semanas. Un dato no menor es que, este sondeo se hace sólo en supermercados, donde teóricamente no se registraron aumentos en los cortes vacunos.

Otra señal de que ocurrió con otros artículos de consumo masivo, (incluidos los de almacén, limpieza y tocador) es la canasta de 38 productos que releva la entidad Consumidores Libres. Esta canasta, detectó una suba del 0,58% durante la primera quincena de noviembre.

Según el economista Miguel Bein, el índice de noviembre va a aproximarse al 0,9 y 1% «si los precios se quedan quietos en la segunda quincena del mes», aclara. El analista también explica que, si bien los alimentos son los que van a traccionar el índice de este mes, no se descartan ajustes en los colegios y en la medicina privada, agregó.

Los ingredientes que juegan a favor de una baja en la inflación de este mes son las frutas y verduras, que subieron mucho en octubre pero que ahora tenderán a la baja por la mayor oferta proveniente del Gran Buenos Aires.

Hacia adelante, en el mes de las Fiestas, el único viento a favor para bajar la inflación, sería un efecto contractivo en los precios, como producto de un «mayor control del gasto público, según Bein. Aunque, por otro lado, va a haber «un choque de demanda importante» por el mayor consumo. Eso va a convalidar subas entre los comerciantes que, luego, van a persistir en enero. Se calcula que, entre aguinaldos y jubilaciones adelantadas que se van a pagar antes de Navidad, el Gobierno va a inyectar unos 2.000 millones de pesos al mercado que, en su mayoría, van a destinarse al consumo.

En diciembre, según el economista Orlando Ferreres, es probable que la inflación se acerque al 2%, teniendo en cuenta todas estas variables.

Este panorama cortoplacista, que se suma a la escala de precios que arrancó en setiembre, cuando el IPC trepó al 1,2%, hizo que el Gobierno pusiera la lupa en determinados sectores para impedir el impacto entre los consumidores. El viernes, se anunció un aumento de las retenciones a la exportación de la carne y una prórroga para poner en práctica la medida de no faenar animales de menos de 280 kilos, prevista a partir del 1º de diciembre. Esta última medida, estiman los analistas, podría ser más efectiva que el aumento de las retenciones (con efectos más visibles en el largo plazo). «Podrán aparecer más animales que no se podían faenar y eso, hacer bajar el valor de las vaquillonas», dicen. Pero advierten que las medidas podrán frenar futuros aumentos pero no hacer retroceder los precios que ya subieron.

Cuáles son los productos que más aumentaron

Entre la última semana de octubre y mediados de noviembre, la suba de precios que se registró en tres grandes conjuntos de alimentos como lácteos, carne y bebidas, promedió el 2,82%, según un relevamiento de la consultora Tomadato.

Esta variación se explica por una suba del 3,65% en las gaseosas, del 1,39% en las cervezas, 2,83% en los productos lácteos y 3,40% en los cortes de carne, detalló Luis Sorichetti, a cargo de la toma de precios en esa consultora.

Lo curioso es que este sondeo se realiza relevando precios en los supermercados (de Capital Federal y Gran Buenos Aires), donde teóricamente los precios de la carne no subieron por el acuerdo que firmaron, en setiembre, las cadenas con el Gobierno, los frigoríficos y los consignatarios del sector. Según ese convenio, los precios se mantenían en el mismo nivel de agosto y durarían así hasta la primera quincena de diciembre. En este relevamiento no se incluye el comportamiento de precios en las carnicerías, donde las subas fueron del 5 al 10%, según relevamientos privados.

Según el ministro Lavagna, «los supermercado cumplieron con el acuerdo porque pudieron absorber el aumento que aplicaron los frigoríficos». Sin embargo, en las góndolas, según Tomadato, los cortes que más subieron fueron lo de novillito, en sus variantes, espinazo, tapa de asado y peceto que subieron 8,58, 9,97 y 6,58 por ciento respectivamente.

Entre los lácteos, las remarcaciones más fuertes se aplicaron en la crema de leche (6,49%) y la leche descremada (4,26%).

Mientras que la gaseosa que más se apreció fue una conocida lima limón de litro y medio.

En el relevamiento que hace en forma quincenal, la entidad de usuarios Consumidores Libres, los productos que más subieron, en la primera quincena de noviembre, fueron los tomates perita (5%), las bananas (4%), las naranjas (3,4%), el aceite de primera marca de 1,5 litros (2,9%), la carne picada común (2,1%) y la bola de lomo (2%).Este sondeo se realizó en dos grandes cadenas de supermercados y en centros de abastecimiento de los barrios de La Boca, Caballito, Liniers y Pompeya.

«Como viene pasando desde la devaluación, las segundas marcas son, según el producto, entre 20 y 30% más económicas que las marcas líderes», destacaron en la entidad.

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