Para frenar la suba de precios, Lavagna pone control al gasto

El ministro anunció que no se gastará más que lo pautado en el Presupuesto. Y anticipó la creación de una cuenta especial para que el Estado ahorre más. La intención oficial es mantener la inflación a raya. Pese a una prolongada sesión con su dentista, un Roberto Lavagna de muy buen humor, decidió, ayer por la tarde, enviar mensajes en varias direcciones.

Luego de señalar que el resultado electoral no cambia nada para su propia gestión, anunció un estricto control del gasto, en lo que pareció una señal hacia la Casa Rosada y tal vez a los que se ilusionaban con otros métodos para combatir la inflación. A ese control del gasto se añade la creación de un fondo especial para que el Estado ahorre más. De esa manera absorbe dinero de la economía con la intención de mantener los precios a raya. El ministro se dirigió al FMI y señaló que “está listo para negociar” pero bajo otras condiciones.

—Quiere decir que no habrá plan Navidad feliz, como el año pasado…, se le preguntó.

—No hace falta, basta ver las cifras de marcha de la economía para ver que hay un impulso a la demanda muy fuerte por el lado del consumo y por el lado de la inversión. Y también por el comercio exterior, que este año logrará valores récord. La política fiscal está en el centro del programa económico y de la política antiinflacionaria. Y en ese sentido desde noviembre a abril, la política fiscal tendrá dos guías muy claras. La primera es el respeto absoluto de los presupuestos, tanto el que aún rige para este año y como el de 2006. La segunda es que en todo el año 2006 vamos a proceder como en 2004, vamos a integrar una cuenta indisponible.

—¿Cuál es el sentido?

—Ya lo hicimos en 2004 cuando creamos esa especie de fondo anticíclico para responder a eventualidades y llegamos a tener unos 1.200 millones de dólares que sirvieron para cubrir distintas situaciones. Esa cuenta es un instrumento de la política económica para mantener alineadas variables centrales del modelo. El dinero es también para juntar reservas, para compras en el mercado cambiario.

—Algunos analistas dicen que la inflación de este mes será de 0,9%…

—No lo sé. Lo que estamos haciendo forma parte de la política fiscal que es el centro de la nuestra política económica y antiinflacionaria.

—El ministro De Vido dijo que no habrá tarifazos, ¿usted piensa lo mismo?

—Hay que olvidarse de tarifas en dólares, de indexación de acuerdo a la tasa de inflación de Estados Unidos, como sucedió. El Gobierno está trazando un horizonte en el sector energético porque es una preocupación de los empresarios que vienen a invertir.

Sobre el FMI, el ministro insistió en estar listo para negociar, pero no bajo el marco rígido que propuso el staff del Fondo. Señaló que ese marco, “refleja criterios de política económica muy parecidos a los que existían en los años 90, con una visión mucho más ligada al mundo financiero que al mundo de la producción y del empleo”.

Lavagna aprovechó también para criticar a los operadores financieros sobre su percepción acerca de las condiciones de la Argentina. Insistió que no van a pagar tasas altas ni comisiones cuando vuelvan a salir al mercado.

“Existe un desfasaje que aún debe ajustarse en el sentido de bajar la tasa de interés que quiere que se les pague”, dijo.

—¿A qué se refiere?

—Cuando la Argentina después de reestructurar la deuda pasó a tener un riesgo país equivalente a 450, 480 puntos se hablaba de 6.000. La percepción de los mercados es siempre con atraso, colocadores muy importantes del mercado internacional nos han reconocido que es cierto que se ajustan con retraso, que la economía de la Argentina ya tiene condiciones que corresponden a una tasa de interés más baja, incluso que nuestro riesgo es en términos macroeconómicos menor al de una economía emergente.

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