Una pasión en el fin del mundo

A pesar de las dificultades climáticas para practicarlo, en Tierra del Fuego el rugby es uno de los deportes más populares; en la unión local, fundada hace cinco años, hay más de 500 rugbiers afiliados; recibe capacitación técnica de la UAR para jugadores, entrenadores y árbitros

USHUAIA.- El verde del césped en algunos sectores es casi imperceptible. La capa de hielo que cubre la cancha del Ushuaia Rugby Club es una invitación a patinar como un chico más que a revolcarse como un rugbier. En esta ciudad, la más austral del mundo, situada a 3040 kilómetros de Buenos Aires, las bajas temperaturas obligan a que los deportes indoor (que se juegan bajo techo) sean los más populares. Sin embargo, en la Unión de Rugby Tierra del Fuego (URTF) hay más de 500 jugadores afiliados y, después del fútbol de salón, es una de las actividades más convocantes de la isla.

Con un torneo provincial integrado por cinco equipos -tres de esta ciudad y dos de Río Grande, a 210 kilómetros de aquí- la temporada rugbística se divide en dos etapas debido a las condiciones climáticas. No hay competencia entre junio y septiembre, y la semana próxima sólo se reanudará el certamen con el inicio del campeonato Clausura.

“Estamos obligados a hacer un receso porque durante el invierno se complica para entrenarnos por las fuertes nevadas, pero lo más difícil es mantener la misma cantidad de jugadores: hay ocasiones en la que no somos más de seis o siete”, cuenta Martín Montes, presidente y entrenador de la primera de Ushuaia RC, uno de los clubes más antiguos de la ciudad, fundado en 1981, y que cuenta con 600 socios.

Montes, con un acento simpático que evidencia su procedencia mendocina, señala como otro inconveniente la emigración de los jóvenes hacia otras provincias por motivos de estudio. “Así se hace difícil; pero más allá de todo, acá el rugby crece día a día”, se entusiasma.

Lleno de orgullo, el presidente de la unión de rugby local, Horacio Cerezo, habla de mística a la hora de describir la pasión de los fueguinos por la ovalada. “Me cuesta explicarlo… Los chicos se entrenan en condiciones muy duras y para participar de torneos nacionales tienen que viajar tres días en ómnibus”, explica.

La URTF, creada en 2000, también incluye a tres equipos de Santa Cruz que aún no participan en el torneo local, pero que cada fin de semana se enfrentan al equipo que tenga fecha libre en el campeonato. Además, la unión brinda asesoramiento técnico a un combinado del sur de Chile, en Punta Arenas.

Cerezo sueña con que un club de la provincia participe alguna vez del Torneo del Interior y con recibir alguna vez a Los Pumas por estas latitudes. Pero su anhelo más importante, advierte, “es que los clubes locales tengan la infraestructura necesaria para practicar el deporte”. Además se entusiasma dando detalles del proyecto de incluir el rugby en todas las escuelas de Tierra del Fuego, la provincia más joven de la Argentina, declarada como tal en 1991.

Hace apenas cuatro años, la URTF fue incorporada como afiliada a la UAR y así se sumó al mapa federal. A partir de entonces, los clubes locales tienen la posibilidad de recibir capacitaciones técnicas, que no sólo son para los jugadores y entrenadores, sino también para los árbitros. Aquí recuerdan con placer las visitas de los referís Pablo Deluca y Efraím Sklar, y para este año está previsto un encuentro amistoso ante el seleccionado de Buenos Aires.

En el fin del mundo, el rugby también es una pasión. No hay dudas.

Por Nicolás Balinotti
Para LA NACION

El Seven, un clásico en el Sur

El Seven del Fin del Mundo ya es un clásico en el rugby argentino. El 10 y 11 de diciembre próximos se jugará la 19ª versión del torneo, que contará con la participación de clubes de todos el país y, tal vez, con un combinado que represente a la UAR. “La idea es que vengan algunos de los chicos que participaron el Mundial Junior que se jugó en Mendoza”, dijo Martín Montes, presidente de Ushuaia Rugby Club, la entidad organizadora del torneo.

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