“Es increíble ver a nuestro Ministro de Economía al servicio de Intel y Microsoft”

Un experto, Diego Saravia, analiza el plan anunciado por el gobierno para impulsar la compra de computadoras: “son prácticamente equipos de desecho casi imposibles de colocar en el mercado”. Asegura que la Argentina es el país que más cedió a los intereses de estas empresas y defiende la opción que descartó el gobierno: el uso de software libre. “Con un software controlado por una corporación podemos olvidarnos del significado de la palabra libertad

Diego Saravia es el más importante referente del software libre en la Argentina y uno de los fundadores de Hipatia, un espacio global que batalla contra las corporaciones que quieren encerrar bajo la llave de las patentes el patrimonio del conocimiento de la Humanidad. Es también el autor de la primera distribución Argentina de GNU/Linux: Ututo, un programa operativo de libre distribución, que funciona desde un disco compacto, sin necesidad de instalación, pensado especialmente para aquellas computadoras que no se renuevan al ritmo del mercado, sino al de sus excluidos. También, en esta semana, fue uno de los impulsores de la Carta Abierta a los gobiernos, movimientos sociales y ciudadanos del mundo que advierte:

“Vemos con preocupación que la peligrosa fantasía de conectar “hasta la última aldea” se instala sin más discusión en los gabinetes de los gobiernos del planeta, impulsada por las corporaciones y organismos internacionales (…). Nos preocupa que se utilicen las reivindicaciones de los pueblos como medio para consolidar el actual monopolio del software propietario a una escala que coloque a toda la Humanidad en una situación de dependencia absoluta. Estamos hablando de personas, de instituciones y de empresas en un momento muy especial de la historia, y se trata en la realidad del mercado de todos los días, de una forma despiadada de hacer negocios”.

La Carta Abierta fue difundida el mismo día en que el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, posaba frente a las cámaras junto a los gerentes locales de Microsoft e Intel. El gobierno anunciaba así un plan que bautizó MI PC, cuyo costo al Estado representa un total de 2.300 millones de dólares y al usuario, entre 1.000 y 1.300 pesos por máquina.

Esta es la interpretación de Saravia sobre lo que hay detrás del plan:

Las PCs baratas que impulsa el gobierno con el plan Mi PC ¿son realmente baratas?

-No. Lo interesante de la propuesta radicaría solo en la financiación. De cualquier forma, esta oferta sería utilizable por la clase media y media baja, con empleo estable. No por las grandes mayorías excluidas. No sirve para combatir la pobreza. En todo caso, informatiza a las clases medias bajas.Este proyecto solo permite incorporar a un sector al consumo informático, no influirá en lo más mínimo en los sectores más humildes de nuestro país, que apenas sobreviven y no tendrán el mas mínimo interés ni posibilidad de gastar casi 40 pesos por mes en adquirir una computadora. Además, hay que advertir que estas computadoras están especificadas con características muy malas, son equipos de muy malas prestaciones y casi imposibles de colocar en el mercado. Equipos que ni siquiera podrán leer los archivos de documentos .doc del paquete Office, por ejemplo.

¿Qué interés tienen las empresas globales en un mercado como el argentino?

-Están promoviendo planes similares en toda América Latina. Intel pretende deshacerse de equipos de bajas prestaciones perjudicando a la empresa competitiva AMD y Microsoft evitar la enorme caída de ventas producida por el hecho de que las cadenas comerciales venden más GNU/Linux ( que es un programa de software libre) que otra cosa. Así el gobierno se hace cómplice de una profunda alteración de las realidades del mercado en contra de los pequeños integradores locales y el software libre. Es increíble ver a nuestro Ministro de Economía al servicio de Intel y Microsoft.

El anuncio coincidió con una Carta Abierta que Hipatia lanzó a todos los gobiernos del mundo llamando a utilizar software libre y exhortando a no atarse a tecnologías que solo benefician a las empresas multinacionales. ¿Ha sido una coincidencia?

-No, en Hipatia venimos observando esta conjunción de monopolios operando en diversos países sudamericanos y curiosamente en la Argentina se dieron las condiciones más favorables al mismo. En otros países, al menos, se discuten mejor las condiciones.

¿Qué respuesta han tenido hasta ahora de esa Carta Abierta y de la que, en particular, han enviado al gobierno argentino para objetar el Plan Mi PC?

-Desde la Secretaría de Ciencia y Técnica se nos ha convocado al diálogo. No ha habido respuesta, en cambio, desde Economía. En otros países los gobiernos defienden mejor los intereses de sus habitantes. En Brasil, la carta llegó en simultáneo con una discusión a nivel de gabinete sobre cómo usar mejor software libre en este tipo de planes. La semana próxima estoy viajando a Venezuela, donde este tema será uno de una agenda signada por la decisión de Chávez de usar software libre en el Estado. En Perú el gobierno ya distribuye máquinas de este tipo con software libre.

En el último año, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires o la provincia de Neuquén -por poner solo algunos ejemplos- se han visto obligados a suscribir acuerdos con Microsoft como forma de evitar sanciones económicas por usar software “pirata”, es decir, copiado sin pagar las licencias correspondientes. ¿El Estado argentino es pirata?¿Hay forma de evitar estos “acuerdos” millonarios y extorsivos?

-Como dijo Bill Gates en una conferencia en una Universidad Americana, a él no le importa que la gente use su software en forma ilegal. Así se acostumbran, ya encontrará Microsoft la forma de hacerles pagar. Toda una técnica típica del narcotráfico. Así colocan sistemáticamente su software en los gobiernos. Alientan el uso ilegal, luego negocian acuerdos leoninos o judiciales, donde la corrupción es inevitable, sin precio de referencia, sin competencia, con una simple negociación a puertas cerradas, cuyo contenido es confidencial. Si Microsoft tuviera que competir en licitaciones limpias, sin marcas ni condiciones preestablecidas a su favor, no podría licenciar un solo Windows u Office en el Estado.

¿La principal ventaja del software libre es que es gratuito?

-No, es una más. Lo más importante es el modelo de construcción colaborativo, donde cada desarrollador aporta uno y recibe 1000. Lo importante es la libertad de usar, modificar, distribuir, inspeccionar. Lo importante es que es un software que libera, no que esclaviza. Cada día que pasa, cada vez más nuestra vida está mediatizada por software y ordenadores. Cada vez más las máquinas limitan nuestro campo de decisiones, cada vez más desaparece la mediación humana en las leyes: una vez programadas, las leyes se ejecutan. Los cajeros ya no dan más plata que la que el programa indica, las multas se debitarán de tus cuentas, no hay diálogo posible, no hay circunstancias. No hay humanos del otro lado. Si a esto lo hacemos con un software inauditable, y controlado por una sola persona, una corporación, podemos olvidarnos del significado de la palabra libertad. Estas son las ideas que tratamos de expresar en el manifiesto fundacional de Hipatia.

¿Qué ejemplos de usos exitosos de software libre por parte del Estado puede mencionar?

-En la Argentina, el uso de Open Office en la AFIP. En una buena parte de los servidores Web del Estado, en la red de universidades RIU, entre otros ejemplos que ya están funcionando.

En su última visita a la Argentina, uno de los principales referentes del software libre mundial, Richard Stallman, se reunió con el ministro de Educación. Poco después ese ministerio anunció un acuerdo con Microsoft. ¿Cuál es su interpretación de esta secuencia: no entienden la diferencia, tienen dudas sobre la eficacia del software libre o es difícil romper con la dependencia de esas corporaciones?

-Incapacidad política del gobierno y sus funcionarios, desconocimiento, desinterés, miedo, falta de imaginación, compromisos con las corporaciones. En este sentido, el gobierno argentino es, por lejos, realmente ignorante en comparación con Venezuela y Brasil. De cualquier forma, el Ministerio de Educación distribuyó GNU/Linux en algunas de las computadoras en simultáneo con el software del Imperio, pero lo hizo sin plan, sin capacitación, sin una idea real de porqué o para qué.

Usted está participando del desarrollo de un software libre denominado Ututo-e ¿podría explicar básicamente en qué consiste y cómo se está llevando adelante?

– Es un equipo de personas, principalmente en Argentina, que están produciendo

la única versión totalmente libre del sistema GNU/Linux en el mundo. Es un trabajo de colaboración, totalmente a pulmón.

Coincidentemente con el ataque a la página de la Presidencia de la Nación, el diario Clarín ha publicado una extensa nota sobre la necesidad de sancionar leyes que garanticen la seguridad de Internet. Previamente, el gobierno ha ordenado por decreto el control de todas las comunicaciones. ¿Internet es inseguro o estamos ante una política nacional de control de las herramientas de comunicación y las nuevas tecnologías?

-Es una política mundial de control. Con tener técnicos competentes se podrían evitar esa clase de sucesos como el de la web de Presidencia. Las leyes poco tienen que ver con los ataques sino con la necesidad de los servicios mundiales de espiar a la población del planeta para ejercer control político y cultural de la misma.

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