Rige escenario de alto desempleo y puestos de trabajo vacantes

Lun 11/02/19.- En los últimos tres años el mercado laboral cordobés ha mostrado una dinámica particular. El nivel de desempleo medido por el Indec a través de la Encuesta Permanente de Hogares es, por lo general, mayor aquí que en el resto del país.

Salvo durante el segundo y cuarto trimestres de 2017, en el resto del período Córdoba mantuvo una tasa de desocupación mayor al total nacional. La última medición disponible –tercer trimestre del año pasado– muestra un 9,1% de desocupación en el Gran Córdoba, apenas un décima por encima del valor nacional, pero manteniendo la tendencia.

En lo que se refiere a subocupación demandante, es decir aquellas personas que tienen un empleo con una carga inferior a las 35 horas semanales, pero que están buscando trabajar más horas, la tasa local alcanza el 11,8%. Una situación particularmente preocupante afronta el segmento de mujeres menores de 29 años, afectado por un nivel de desempleo que alcanza al 22,2% de las cordobesas jóvenes. Este conjunto de indicadores hablan de una presión importante sobre el mercado laboral, generada por el número creciente de trabajadores en busca de un empleo.

La paradoja laboral. El contraste se manifiesta al analizar las búsquedas de trabajadores que realizan las empresas y que no logran cubrirse. Este fenómeno denominado demanda laboral insatisfecha se observa, con matices, en todo el país.

La última Encuesta de Indicadores Laborales de diciembre de 2018 muestra que el 10,5% del total de búsquedas laborales a nivel nacional no fueron cubiertas. El estudio publicado mensualmente por la Secretaría de Trabajo de la Nación describe las características de los puestos de trabajo solicitados y no cubiertos. Los perfiles profesionales muestran los mayores niveles de búsquedas que quedan vacantes, mientras que los trabajos no calificados se cubren casi en su totalidad.

La especificidad de Córdoba. Si bien existen explicaciones asociadas a la estructura de nuestra economía o a la dinámica propia del mercado de trabajo, la brecha existente entre demanda y oferta de trabajo puede responder, en parte, al tipo de calificaciones que demandan las empresas y que escasean en los trabajadores, donde predominan profesionales y operarios.

En Córdoba existen sectores emblemáticos de la producción que enfrentan dificultades a la hora de cubrir sus vacantes laborales. En la industria metalúrgica los puestos de operarios se cubren con relativa facilidad pero advierten el déficit en aprendizajes básicos necesarios para la comprensión e interpretación de reglamentaciones e instrucciones de la supervisión.

Pablo Camacho, gerente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, explica también el caso de los perfiles profesionales. “La oferta de ingenieros es insuficiente, los egresados de las universidades no alcanzan” lo que se combina con otra dificultad, especialmente para las pymes, que ven emigrar a sus profesionales una vez que adquieren experiencia hacia multinacionales con mejores remuneraciones.

Y agrega un dato sintomático: “para cubrir perfiles técnicos de mantenimiento, una empresa afiliada a la cámara contrató recientemente a un ingeniero electricista colombiano y un técnico electrónico venezolano”. El caso de las empresas tecnológicas es aún más notable. La creciente incorporación de tecnología en prácticamente cualquier proceso, en todos los sectores económicos, proyecta una curva de demanda de trabajadores que asoma como infinita.

Empresas cordobesas del sector afirman que la tasa de búsquedas laborales que quedan vacantes puede llegar al 50%. Coinciden en la “excelente” calidad de los profesionales que forman las universidades, pero reiteran la insuficiencia de estos perfiles.

Estrategias de largo plazo. Por el momento, las empresas optan por capacitar internamente a sus trabajadores en aquellas habilidades puntuales que necesitan. Pero resaltan la necesidad de una acción concertada que se apuntale en el sistema educativo formal. Las transformaciones en los métodos de producción y la adecuación de los planes de estudio operan a velocidades tan distintas que la brecha parece ampliarse geométricamente.

El sistema educativo necesita entre seis y 12 años para formar un nuevo perfil profesional que las empresas demandan ahora mismo. Algunas estrategias conjuntas entre gobierno, empresas e instituciones educativas están en marcha en nuestra provincia.

En 2015 egresó la primera camada de estudiantes secundarios de escuelas técnicas, cuyos programas fueron diseñados con el aporte de actores de distintos sectores. Actualmente, la Provincia está dando particular impulso a las nuevas escuelas Proa, un bachillerato avanzado con énfasis en tecnologías de la información y la comunicación. La expectativa oficial es que este modelo educativo no solo mejore el conjunto de conocimientos y habilidades de sus egresados sino que también logre transformar la escuela secundaria.

Autodidactas y gamers

Lorena López es gerenta de capital humano en Vates -empresa radicada en Córdoba que provee servicios tecnológicos a clientes tanto nacionales como extranjeros- y cuenta cómo afrontan esta problemática.

“Al momento de reclutar talento, nos enfocamos más en la experiencia práctica y en las habilidades, antes que en la formación académica formal. Es común en el sector el perfil del autodidacta. Si es necesario, luego completamos el proceso de capacitación al interior de la empresa enfocados en herramientas específicas”.

La necesidad de título universitario para acceder al mercado laboral, habitual en otros sectores de la economía, es una barrera que se diluye si el trabajador demuestra capacidades puntuales. Al respecto, destaca el factor generacional: “Los centennials ya programan desde los 11 años. Un reclutamiento de talentos puede iniciar en un torneo de videojuegos.”

Las escuelas Proa

-Son instituciones secundarias públicas, con infraestructura y programas de estudio orientados a desarrollo de software y biotecnología para la sustentabilidad.

-Las materias de la especialidad se cursan desde el primer año y la jornada escolar es de 8 horas.

-Actualmente funcionan 15 establecimientos y a partir de marzo serán 26 escuelas con esta modalidad.