Un patrón histórico de intervención
La historia argentina está marcada por la injerencia norteamericana en momentos clave: desde el apoyo a dictaduras en el siglo XX hasta la presión por privatizaciones en los ’90. Hoy, el mecanismo es más sofisticado: inversiones condicionadas, acuerdos energéticos y respaldo financiero a cambio de alineamiento político. El propio Donald Trump reconoció públicamente que los acuerdos con Argentina durante la gestión Milei le reportaron ganancias por más de US$ 25.000 millones, una cifra que desnuda el carácter de “negocio” que Washington persigue, no el desarrollo argentino.
El RIGI y la entrega de recursos
El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno argentino y celebrado por las corporaciones estadounidenses, garantiza estabilidad fiscal y libre disponibilidad de divisas para las empresas extranjeras. En la práctica, esto significa ceder soberanía económica y permitir que las ganancias generadas en el país se fuguen sin control estatal. Empresas norteamericanas como Chevron, ExxonMobil y General Electric ya manifestaron su interés en acogerse al régimen, especialmente en los sectores de energía y minería.
Una apuesta que no es por Argentina
El discurso de “apoyo al cambio” esconde una realidad: Estados Unidos apuesta a Milei porque representa la desregulación total del mercado, la apertura irrestricta de importaciones y la subordinación diplomática. Argentina, mientras tanto, se endeuda, entrega sus recursos naturales y pierde capacidad de decisión sobre su propio destino. La política exterior se convierte en una extensión de los intereses de Washington.
Conclusión: La intervención norteamericana en la política argentina no es nueva, pero hoy se disfraza de inversión y cooperación. Lo que está en juego no es el futuro de Milei, sino el futuro de la soberanía nacional. Cada acuerdo firmado bajo presión externa profundiza la dependencia y consolida un modelo donde Argentina es el negocio, y Estados Unidos el beneficiario.
Con información de NA
