Un trabajo sostenido y comunitario
“Venimos haciendo un trabajo sostenido durante muchos años. No es algo nuevo ni una reacción ante los últimos casos. Ya hace tiempo que trabajamos fuertemente la prevención de cara a la comunidad”, explicó Pérez.
El funcionario destacó que el municipio decidió ampliar la formación más allá del ámbito profesional:
“Si bien teníamos equipos de salud mental muy formados, quisimos hacer capacitaciones de alto impacto en la comunidad. Por eso hicimos congresos, cursos anuales, diplomaturas, y ahora estamos en el cuarto módulo del curso de formadores en prevención del suicidio y promoción de la vida.”
El curso, que se desarrolla de manera virtual, cuenta con más de 4.500 inscriptos de todo el país y dura dos meses.
Una problemática global que exige empatía
Pérez subrayó que el suicidio es una problemática mundial y multicausal, que requiere abordajes integrales y empáticos.
“Son temas que nos unen a todos. No sólo médicos y psicólogos participan, sino también fundaciones y organizaciones comunitarias. Las soluciones no vienen sólo de los profesionales, sino de la misma comunidad.”
El secretario coincidió en que la empatía es el hilo conductor del curso:
“La empatía es ponerse en el lugar del otro, entender lo que le puede afectar un comentario o un exabrupto violento. Cambiar la narrativa y dejar de estigmatizar es fundamental.”
Desigualdad y padecimiento psíquico
La entrevista abordó también el impacto de la crisis económica en la salud mental, especialmente entre jóvenes de 19 a 35 años.
“Las sociedades más desiguales tienen tasas de suicidio más elevadas. Uno puede sumar profesionales, pero si no tenemos una sociedad más justa y equilibrada, no vamos a percibir un cambio real en el padecimiento de la población.”
Pérez insistió en que la prevención del suicidio no puede limitarse al ámbito sanitario, sino que debe incluir políticas sociales y económicas que reduzcan la desigualdad.
Una red amplia y permanente
El municipio trabaja junto a asociaciones, fundaciones, fuerzas de seguridad, universidades y colegios profesionales en una red de salud mental comunitaria.
“Armamos el Consejo Municipal de Salud Mental para tener una mesa amplia. Hoy tenemos gente formada en prevención en escuelas, iglesias, clubes y distintos espacios sociales. Ya rompimos el estigma de hablar del suicidio desde la prevención.”
El funcionario destacó que el trabajo se realiza todo el año, no sólo en septiembre, mes de la prevención.
“Hace cinco años que empezamos a hablar del suicidio rompiendo tabúes y mitos. Hoy las escuelas nos piden talleres de prevención de bullying y consumo problemático, que también son factores de riesgo.”
Violencia y discurso público
Consultado sobre el impacto del discurso violento en la sociedad, Pérez fue contundente:
“Si desde arriba fomentamos la violencia, la falta de empatía y la discriminación, eso es un gran problema. No podemos hacer política generando violencia. Los jóvenes necesitan modelos de respeto y diálogo.”
También advirtió sobre el rol de las redes sociales:
“Las redes son lugares muy hostiles. Hay que hacer foco en su manejo y promover empatía en este mundo tan injusto.”
El rol de los medios
Pérez valoró el trabajo conjunto con los medios de comunicación para mejorar el tratamiento informativo de los casos de suicidio.
“Desde el principio trabajamos con los medios. Hicimos manuales y talleres sobre cómo comunicar para evitar el efecto réplica. Cada vez que una persona se quita la vida hay una familia, una escuela, una comunidad afectada. Hay que manejarlo con mucha cautela.”
El secretario destacó avances en Tierra del Fuego:
“Vemos un cambio positivo. Cuando algún portal comunica de manera incorrecta, las mismas personas formadas en el curso corrigen. Hay un gran avance, pero siempre hay que seguir dialogando con los periodistas.”
Conclusión
El curso de prevención del suicidio y promoción de la vida se consolida como una política pública de salud mental con impacto nacional, basada en la empatía, la formación comunitaria y el trabajo en red. En palabras de Agustín Pérez:
“La empatía es el hilo conductor. Hay que cambiar la narrativa, dejar de estigmatizar y construir una sociedad más justa.”
