Escala militar: cifras que indignan
- Un Teniente General, Almirante o Brigadier General percibe $3.371.170.
- Un Coronel, Capitán de Navío o Comodoro recibe $2.399.189.
- Un Capitán apenas $1.361.064.
- Un Subteniente, Guardiamarina o Alférez $988.437.
- Un Cabo $868.946.
- Un Voluntario de Segunda o Marinero de Segunda apenas $732.452.
En la práctica, gran parte del personal de tropa y suboficiales cobra entre $730.000 y $1.100.000, cifras que no alcanzan para cubrir la canasta básica total, estimada en más de $1.200.000 mensuales para una familia tipo.
Policía de Establecimientos Navales
La situación es igual de crítica en la fuerza policial bajo la órbita de la Armada:
- Un Comisario Inspector percibe $1.039.206.
- Un Oficial Subayudante $448.501.
- Un Agente de Segunda apenas $404.250.
Estos montos son directamente salarios de pobreza, que condenan a quienes cumplen funciones de seguridad nacional a vivir en condiciones indignas.
Movilizaciones y reclamos
La indignación por los haberes miserables derivó en movilizaciones en distintos puntos del país, con efectivos retirados y familiares reclamando una recomposición urgente. La bronca se multiplica al comparar estos sueldos con los de legisladores y jueces, que superan los $10 a $25 millones mensuales, mientras quienes arriesgan su vida por la seguridad nacional apenas superan los $400.000.
Un contraste insostenible
El gobierno ratificó que las liquidaciones se financian con partidas presupuestarias de la Administración Pública Nacional, pero la realidad es que los salarios de las fuerzas de seguridad son los más bajos del Estado. La brecha con otros sectores es tan grande que se vuelve insostenible: mientras se exige disciplina y sacrificio, se paga miseria.
Los salarios militares en Argentina se desplomaron más de un 80% en términos reales entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, según informes internos de las Fuerzas Armadas. Aunque hubo aumentos nominales del 139%, la inflación acumulada del 219% pulverizó el poder adquisitivo, dejando a gran parte del personal por debajo de la canasta básica.
Hay consenso entre analistas en que una parte considerable de las Fuerzas Armadas votó por Milei, motivada por el malestar económico y la expectativa de un cambio en la conducción política, pero no hay cifras oficiales que lo confirmen.
Los haberes de las Fuerzas Armadas y de la Policía de Establecimientos Navales en agosto de 2026 son un reflejo del abandono estatal. Con sueldos que no cubren la canasta básica, los uniformados se ven obligados a movilizarse para reclamar lo que debería ser obvio: un salario digno.
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