Cierre masivo de sucursales
Los testimonios de empleados revelan que:
- “Ya cierran todas. En este momento las únicas dos que estaban operativas en Tierra del Fuego también van a pasar o ya están cerradas”.
- El proceso fue progresivo: primero El Calafate, luego Río Gallegos, 28 de Noviembre, Los Antiguos, y finalmente el cierre masivo de la semana pasada.
La deuda millonaria del Gobierno
El mayor deudor de Autofarma es el Gobierno de Tierra del Fuego y la obra social OSEF.
- La deuda total asciende a 5.000 millones de pesos, de los cuales 4.000 millones corresponden a OSEF y al área social provincial.
- En contraste, otras provincias como Santa Cruz y mutuales privadas pagaron en tiempo y forma, dejando en evidencia que el incumplimiento es exclusivo del Estado fueguino.
Ministerio ausente y sindicato debilitado
Los trabajadores denuncian que el Ministerio de Trabajo exige “papeles firmados” para intervenir, mientras el sindicato permanece ausente en Río Grande y Ushuaia.
- “Si no hay un papel firmado, ellos no pueden actuar. Todo queda en entre dichos”.
- La sede sindical en Río Gallegos es la única activa, lo que deja a los empleados de Tierra del Fuego sin representación efectiva.
Impacto en los trabajadores
- Los empleados llevan tres meses sin cobrar su sueldo completo.
- Apenas recibieron un 20% de lo adeudado en el último pago parcial.
- La empresa anunció que enviará telegramas de despido para formalizar la liquidación, aunque no hay garantías de pago.
- “La lucha va a ser difícil para todos los compañeros, porque tenemos que cobrar los sueldos, tenemos que cobrar liquidaciones y hoy en día el panorama no es nada alentador”.
La situación de Autofarma desnuda el vaciamiento institucional y financiero del Gobierno de Tierra del Fuego. Mientras otras provincias cumplen con sus obligaciones, la deuda local asfixia a una empresa con décadas de trayectoria y deja a cientos de familias sin ingresos.
El cierre de farmacias y la falta de respuesta oficial consolidan la percepción de un Estado en retirada, incapaz de sostener servicios básicos y de garantizar derechos laborales. Tierra del Fuego enfrenta no solo una crisis sanitaria y social, sino también un colapso de confianza en sus instituciones.
Fuente: Aire Libre
