El ministro de Obras y Servicios Públicos, Martín Moreyra, confirmó que varias obras fueron provincializadas:
- Hospital Regional de Ushuaia: la ampliación avanza al 60 %, aunque condicionada por el clima y la falta de financiamiento nacional.
- Colegio Sábato y gimnasio de las 640 Viviendas: se ejecutan trabajos de gas y mantenimiento.
- Sector pesquero de Río Olivia: obras orientadas al desarrollo productivo local.
- Gimnasio Ana Giró: remodelado y entregado a la Secretaría de Deportes.
El traspaso implica que Nación deja de enviar fondos para proyectos iniciados bajo convenios federales. La provincia debe sostenerlos con su propio presupuesto. En paralelo, el Ejecutivo fueguino aprobó la liquidación definitiva de coparticipación por más de $20.000 millones, distribuidos entre Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, lo que refuerza parcialmente la capacidad de inversión local.
El portal oficial de Compras TDF registra adjudicaciones en junio y julio de 2026:
- Refacciones de red de gas y comunicaciones en el Servicio Penitenciario de Ushuaia.
- Vereda y rampa exterior del Colegio Antártida Argentina en Río Grande.
- Ampliación del estacionamiento y servicio de gas en la Escuela Provincial N.º 40 María Elena Walsh.
El traspaso de obras a Tierra del Fuego refleja la política nacional de descentralización y reducción del gasto público, pero en la práctica significa que la provincia debe asumir proyectos inconclusos con recursos limitados. Para la oposición, se trata de un vaciamiento de responsabilidades; para el oficialismo, de una oportunidad de autonomía provincial.
El traspaso de obras a Tierra del Fuego es un hecho verificable: Nación se retira de la financiación y la provincia queda a cargo de sostener la infraestructura. En un contexto de crisis económica y social, el desafío será evitar que la “retirada” se traduzca en parálisis de proyectos esenciales para la salud, la educación y el desarrollo productivo local.
