“Cuando hablamos de salud mental no es algo individual, sino un proceso atravesado por distintos determinantes: socioeconómicos, políticos, históricos, además de los psicológicos y biológicos. Uno de los factores centrales son las condiciones de vida”, explicó Manavella.
La falta de acceso a vivienda, la pérdida de independencia económica y el desempleo creciente en la provincia —especialmente en el sector industrial y comercial— han profundizado el padecimiento juvenil. A ello se suma un contexto de violencia legitimada desde sectores oficiales, que impacta en la vida cotidiana y en las instituciones. “Vemos muchas consultas por bullying en las escuelas, pero también situaciones abiertamente crueles que requieren desarmar discursos violentos y proponer otros que ayuden a construir proyectos colectivos”, señaló la funcionaria municipal.
El panorama es grave: ansiedad, depresión, estrés y conflictos familiares y laborales se multiplican. “Si no hay esperanza ni proyecto, si el día a día se pasa tratando de satisfacer necesidades básicas, es muy difícil para los jóvenes”, advirtió.
Desde el municipio, distintas áreas trabajan con juventudes a través de espacios de diálogo, actividades deportivas y culturales, y asistencia terapéutica en la Casa de Jóvenes y centros de salud. La Dirección de Salud Mental atiende unas 700 a 750 prestaciones mensuales, además de terapias grupales, acompañamiento familiar y cursos de formación comunitaria.
En cuanto al consumo problemático, la especialista indicó que Tierra del Fuego se encuentra en niveles similares a la media nacional, siendo el alcohol el principal problema, especialmente entre jóvenes cada vez más jóvenes. También alertó sobre el crecimiento de las apuestas online, que afectan tanto a adolescentes como a adultos.
La funcionaria subrayó la necesidad de recuperar la confianza y la esperanza en el futuro: “La salud mental no es un fenómeno individual. Hay que pensar en proyectos colectivos, en espacios de participación y en políticas que garanticen bienestar. El acceso a la información también es un derecho que debemos proteger”.
La entrevista concluyó con un compromiso de continuar abordando en profundidad la problemática del consumo problemático en próximos encuentros, dada su creciente impacto en las familias de la ciudad.
Fuente: Resumen Económico, Radio Provincia
