En ese sentido, sostuvo que «nos llama poderosamente la atención que el reclamo por la crisis petrolera tenga como principal destinataria a la Legislatura cuando las decisiones que nos trajeron hasta este punto fueron tomadas por el Poder Ejecutivo Provincial, Terra Ignis y quienes impulsaron y administraron la salida de YPF».
Löffler recordó que durante el tratamiento legislativo de la transferencia de áreas a Terra Ignis, el Movimiento Popular Fueguino expresó reservas y advertencias respecto de una decisión estratégica que involucraba el futuro de la producción hidrocarburífera y cientos de puestos de trabajo.
«Advertimos desde el primer día que se estaba avanzando sin las certezas necesarias para garantizar inversiones, producción y empleo. Lamentablemente, los hechos parecen confirmar aquellas preocupaciones», afirmó.
Asimismo, el legislador remarcó que la Legislatura impulsó distintos mecanismos de control sobre la empresa estatal a través del trabajo desarrollado por la síndica Dra. Constanza Carro, quien promovió acciones orientadas a fortalecer la transparencia y el acceso a la información pública.
«Cuando se intentó controlar y transparentar la gestión de Terra Ignis, la respuesta del Gobierno Provincial no fue brindar más información ni fortalecer los controles, sino desplazar a quien ejercía esa tarea. Es difícil aceptar que hoy se pretenda trasladar responsabilidades a quienes intentaron controlar mientras el propio Gobierno trabajó para debilitar esos mecanismos institucionales», señaló.
Por otra parte, Löffler manifestó su preocupación por la falta de definiciones respecto de las áreas actualmente operadas por Roch, cuyas concesiones vencen en agosto y de las cuales dependen cerca de 300 trabajadores.
«A pocas semanas de una decisión trascendental para el sector, no hay certezas sobre una eventual prórroga, no hay información sobre un proceso licitatorio y tampoco existe un plan público que permita conocer cuál será el futuro de esas áreas. El silencio del Gobierno Provincial frente a este escenario resulta alarmante», advirtió.
El legislador del MPF fue especialmente crítico con la conducción de la política energética provincial y sostuvo que «si algo quedó demostrado es que nada que conduzca el gobernador Gustavo Melella, la ministra Gabriela Castillo y el ñoqui más caro de la provincia Maximiliano D’Alessio puede funcionar, solo pusieron a la provincia en una situación de gran incertidumbre, menor previsibilidad y serios riesgos de empleo y producción. Los hechos son contundentes y no admiten discusión.
Finalmente, Löffler afirmó que «los trabajadores petroleros merecen respuestas concretas y no más improvisación. Tierra del Fuego necesita planificación, transparencia y responsabilidad política. Quienes tomaron las decisiones tienen la obligación de dar explicaciones y hacerse cargo de las consecuencias de sus actos».
«Estamos hablando del presente y del futuro de cientos de familias fueguinas. El Gobierno Provincial no puede seguir guardando silencio mientras se acumulan los problemas y crece la incertidumbre en uno de los sectores estratégicos de nuestra economía», concluyó.
