Milei ante los empresarios: un país de ganadores que ignora a millones de argentinos Por Armando Cabral

Rio Grande 07/11/2026.- Ante un auditorio integrado por empresarios y referentes del poder económico, el presidente Javier Milei volvió a exhibir su relato de éxito. Habló de «18.000 desregulaciones», del superávit energético, del crecimiento de la minería, de la economía del conocimiento y de la supuesta transformación estructural de la Argentina. Sin embargo, en sus más de seis minutos de discurso no hubo una sola referencia a la pobreza, al deterioro del consumo, al cierre de empresas o a la situación de cientos de miles de trabajadores que han perdido sus empleos durante su gestión.

Para Milei, el éxito económico se resume en cifras macroeconómicas y en los beneficios generados para los sectores exportadores. Citó como ejemplo el paso de un déficit energético de 5.000 millones de dólares a un superávit superior a los 10.000 millones y atribuyó esa mejora a la eliminación del denominado «barril criollo» y a otras medidas de desregulación. También destacó el crecimiento de la minería y de la economía del conocimiento como motores de una nueva Argentina.

Pero detrás de esa fotografía optimista existe otra realidad que el Presidente prefirió no mencionar.

Mientras Milei celebra los resultados de su programa económico ante los sectores más favorecidos por la apertura y la desregulación, millones de argentinos continúan enfrentando dificultades para llegar a fin de mes. Distintas mediciones privadas muestran que una amplia mayoría de los hogares destina prácticamente la totalidad de sus ingresos a cubrir gastos básicos, sin capacidad de ahorro y recurriendo cada vez más al endeudamiento para sostener su nivel de consumo.

Tampoco hubo espacio para hablar del empleo. El mandatario aseguró que no observa problemas en el mercado laboral y que la tasa de desocupación se encuentra por debajo de los promedios históricos. Sin embargo, la realidad cotidiana muestra una creciente precarización laboral, con miles de trabajadores desplazados de la actividad formal y obligados a refugiarse en la informalidad para generar ingresos.

Mucho menos mencionó las consecuencias que su plan económico ha tenido sobre el entramado productivo nacional. Durante los últimos años, miles de pequeñas y medianas empresas han debido cerrar sus puertas incapaces de sostener sus costos frente a la caída del mercado interno, las altas tasas financieras y la apertura de importaciones. Cada persiana que baja no sólo representa una empresa menos, sino empleos perdidos, familias afectadas y comunidades enteras debilitadas.

En su mensaje, Milei destinó buena parte del tiempo a cuestionar a economistas que advertían sobre los riesgos de su programa económico. Los acusó de generar miedo y de haber llevado a muchas empresas a la quiebra con sus recomendaciones. Sin embargo, el Presidente evitó cualquier autocrítica respecto del impacto social de sus propias decisiones y redujo toda objeción a una supuesta resistencia de quienes defienden el «statu quo».

El contraste es evidente. Mientras el Gobierno exhibe indicadores vinculados al sector energético, la minería y las exportaciones, amplios sectores de la sociedad continúan esperando señales concretas de recuperación en sus ingresos, en el empleo y en la actividad económica cotidiana.

La Argentina que describió Milei ante los empresarios parece ser un país donde los balances de las grandes compañías mejoran, las inversiones encuentran nuevas oportunidades y los mercados celebran las reformas. Pero para millones de argentinos la pregunta sigue siendo otra: cuándo esa prosperidad prometida llegará a la mesa familiar, al comercio de barrio, a la pyme que lucha por sobrevivir y al trabajador que perdió su empleo.

Porque mientras el Presidente habla de miles de millones de dólares, una parte importante de la sociedad sigue contando pesos para llegar a fin de mes.

Y esa Argentina, la de los que no participan de los beneficios de la desregulación, estuvo completamente ausente en su discurso.

Fuente: www.lalicuadoratdf.com

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