Lo que se resolvió
- Fin de la cautelar: Sueño Fueguino pierde la posibilidad de exportar, quedando fuera del esquema de promoción industrial.
- Procesos productivos electrónicos: se aprobó un nuevo módulo en la fabricación de televisores, con vigencia de 15 meses.
- Medidas antidumping: se ratificó la protección contra importaciones de aire acondicionado de China y Tailandia.
- Nuevos proyectos: ATHUEL Electrónica anunció la fabricación de aires acondicionados, mientras Aguas del Faro presentó su plan para exportar agua envasada.
- Postura del Gobierno Nacional.
La decisión contra Sueño Fueguino fue interpretada como una señal política de endurecimiento: el gobierno nacional busca limitar exportaciones bajo cautelares, pero en la práctica está desmantelando empresas locales. La postura oficial se muestra contradictoria: mientras se habla de diversificación y valor agregado, se cierran puertas a firmas que intentaban sostener producción y empleo en la isla.
Los representantes nacionales defendieron la medida como un “ordenamiento del subrégimen”, pero en Tierra del Fuego se percibe como un nuevo golpe a la industria, sumado a la crisis de la electrónica, la textil y la construcción.
Impacto en la provincia
La salida de Sueño Fueguino del esquema exportador se suma a la lista de empresas que han visto truncado su futuro por decisiones políticas. La provincia, que ya enfrenta una caída del 47,8% en la construcción, cierres de plantas electrónicas y pérdida de miles de puestos de trabajo, recibe otro golpe que profundiza la desindustrialización.
La contradicción es evidente: se anuncian proyectos nuevos, pero se cierran empresas existentes. Se habla de defensa de la industria, pero se destruyen actores locales.
La reunión de la CAAE expuso la doble cara del gobierno nacional: mientras promete diversificación y protección frente a importaciones, avanza en la eliminación de empresas como Sueño Fueguino. Tierra del Fuego vuelve a ser escenario de un ajuste que no solo paraliza la obra pública y la construcción, sino que también desmantela su tejido industrial, dejando a la provincia cada vez más vulnerable.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
