En el Anexo I, se observa cómo los aumentos alcanzan a docentes, empleados públicos y municipales, pero el salto más notorio corresponde al escalafón 37 – Gobernador y Vice, con un haber promedio que pasó de $6,1 millones a $6,3 millones mensuales en apenas un mes.
El Tribunal de Cuentas, epicentro del privilegio
La situación se agrava con la Resolución Plenaria Nº 038/2026, que crea el adicional denominado “Responsabilidad de Gobierno” para los miembros del Tribunal de Cuentas. Este plus equivale al 25% del sueldo básico, con carácter remunerativo y bonificable, lo que dispara aún más los ingresos de los vocales.
Según registros recientes, los funcionarios del Tribunal ya superan los $19,2 millones mensuales, mientras miles de fueguinos no logran llegar a fin de mes.
Efecto dominó en toda la política provincial
El diseño institucional provoca que los incrementos en el Tribunal de Cuentas se reflejen en otros escalafones:
- Legislatura provincial: más de $4,7 millones promedio.
- Concejo de Ushuaia: alrededor de $3 millones.
- Municipalidad de Ushuaia: más de $2,1 millones.
- Gobernador y Vice: superan los $6,3 millones.

Este esquema convierte a los vocales del Tribunal en el motor de los aumentos que terminan beneficiando a toda la cúpula política, consolidando una élite salarial desconectada de la realidad social.
- Desigualdad extrema: mientras un empleado público apenas supera el millón de pesos, los vocales del Tribunal multiplican por 19 esa cifra.
- Efecto institucional: el adicional del 25% y los coeficientes de actualización garantizan que los sueldos de los altos cargos nunca pierdan frente a la inflación.
- Impacto político: el gobernador y los legisladores se ven arrastrados por esta lógica, consolidando un sistema de privilegios que erosiona la credibilidad institucional.

Los documentos oficiales confirman lo que la sociedad fueguina denuncia hace tiempo: el Tribunal de Cuentas no solo controla, sino que también se asegura de ser el principal beneficiario del sistema salarial, generando un efecto dominó que eleva los ingresos de toda la clase política. En un contexto de crisis económica y éxodo de habitantes, estos sueldos escandalosos representan una provocación social y profundizan la brecha entre funcionarios y ciudadanos.
