La faena de pollos, los tomates de invernaderos hidropónicos, las verduras cultivadas con calefacción y luz artificial, y la nueva línea de condimentos fueguinos —ajo violeta, albahaca, tomillo— son ejemplos concretos de cómo la ciudad busca garantizar alimentos frescos y locales incluso en pleno invierno.
El trabajo se extiende al sector porcino, donde pequeños productores de Margen Sur lograron incorporar tecnología para tener pariciones en invierno, algo impensado años atrás. Hoy, gran parte de las carnicerías de Río Grande se abastecen de cerdo local, un cambio estructural que fortalece la economía interna y genera empleo.
La innovación también se hace presente: proyectos de agricultura vertical e inteligente permiten producir alimentos en espacios cerrados con iluminación artificial, una tecnología que parecía lejana y hoy ya está en marcha en la ciudad.
Un modelo de desarrollo
- Producción de pollos y verduras en invierno.
- Condimentos fueguinos deshidratados con sello local.
- Carnicerías abastecidas con cerdo de Río Grande.
- Agricultura vertical como apuesta de futuro.
Conclusión alentadora
En un contexto nacional adverso y con políticas que han debilitado la industria fueguina, Río Grande demuestra que la producción local es un camino posible. El trabajo diario de la Secretaría de la Producción, encabezada por Facundo Armas, es un ejemplo de gestión comprometida: acompañar a los productores, innovar con tecnología y garantizar alimentos frescos para las familias.
La ciudad atraviesa dificultades, pero también está sembrando futuro. Río Grande no se rinde: produce, innova y resiste, con la convicción de que el esfuerzo colectivo puede transformar la crisis en oportunidad.
Fuente: Resumen Económico: Radio Provincia
