CARTA ABIERTA AL SEÑOR GOBERNADOR DE TIERRA DEL FUEGO
De la Asociación de Familiares, Retirados y Pensionados de la Policía Provincial, que presto servicios en el Territorio
Señor Gobernador de la Provincia, nos dirigimos a Usted públicamente porque la vía institucional, el respeto y la paciencia que hemos tenido durante tanto tiempo se estrellaron contra el muro de su indiferencia.
Quienes firmamos esta carta no somos números en una planilla de ajuste ni un gasto que se pueda seguir postergando para el mes que viene: somos las familias, los retirados y los pensionados de la policía provincial que trabajamos desde que éramos territorio. Somos quienes pusimos el cuerpo y la vida para fundar las bases de la seguridad en esta provincia cuando todo era viento, barro y desamparo. Hoy, ante su silencio sistemático, le exigimos respuestas concretas a preguntas que ya no pueden esperar:
¿Por qué se niega a recibir a las familias de los policías provinciales del ex territorio?
¿Cuál es el temor que tiene de mirar a la cara a los hijos y cónyuges de quienes sirvieron a la comunidad?. La gestión pública no se ejerce escondiéndose detrás de un despacho ni cerrando las puertas a los ciudadanos que legítimamente reclamamos lo que nos corresponde.
¿Por qué se obstina en no reconocer los derechos adquiridos por nuestros años de aporte a la Policía de la provincia? Esos años de servicio previsional fueron aportados en tiempo y forma bajo Convenio Federal (Firmado en 1994 y actualmente en vigencia) y la provincia asumió la responsabilidad jurídica y moral de honrar, al convertirse en Estado provincial. Desentenderse de ese compromiso legal es una Estafa Institucional a la trayectoria de nuestros pioneros.
Señor Gobernador, el ejercicio del poder expone la verdadera fibra moral de las personas.
Por eso, nos vemos obligados a interpelarlo desde el lugar donde se forman los valores:
¿Qué opinarían sus padres respecto al destrato e indiferencia que Usted ejerce hoy hacia las personas mayores?
Quienes nos precedieron nos enseñaron que a los ancianos y a los pioneros se los respeta, se los cuida y se les agradece. Su gestión, en cambio, los condena a la humillación de tener que rogar por un haber confiscado ilegalmente.
¿Qué pensarían hoy sus exalumnos de la Misión Salesiana al ver el abismo que hay entre sus antiguas enseñanzas y sus acciones presentes?
En las aulas salesianas se habla de la palabra empeñada, de la justicia social, de la compasión y del prójimo. Sin embargo, la realidad muestra que el educador de ayer se convirtió en el administrador frío de hoy, insensible ante el sufrimiento de las familias que no llegan a cubrir sus gastos.
Señor Gobernador, el dinero de la Caja Previsional pertenece a los trabajadores pasivos, no a la caja política del gobierno de turno.
La «falta de liquidez» es una excusa inaceptable cuando se trata de la subsistencia de nuestros retirados.
Haga valer las Leyes Provinciales 735, 834, 1155 (que encuadran el accionar de la policía en actividad y retiro), y las 1627 y 1628(insistidas y sancionadas por la legislatura en abril del 2026)
Cumpla con su deber. Deje de dilatar en la justicia lo que es una obligación de su gestión. Recíbanos y salde la deuda con quienes construyeron la Tierra del Fuego que Usted hoy gobierna. La historia, la comunidad y la memoria de su propia historia institucional lo están juzgando.
ASOCIACIÓN DE FAMILIARES, RETIRADOS Y PENSIONADOS DE LA POLICÍA PROVINCIAL QUE PRESTO SERVICIOS CUANDO ERAMOS TERRITORIO
