La crisis del sector textil e industrial en la provincia de Tierra del Fuego escaló y puede llevar al conflicto en la ciudad de Río Grande. La firma Sueño Fueguino notificó 13 trabajadores en su planta de Río Grande. La maniobra corporativa despertó el inmediato y enérgico rechazo del Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA), entidad que definió el accionar empresarial como una abierta provocación y una flagrante violación a las mesas de negociación colectiva que se venían desarrollando.
De acuerdo con lo expresado por la conducción del gremio, el conflicto principal no radica en los términos financieros de las desvinculaciones, dado que la firma dispuso el pago de las liquidaciones indemnizatorias en su totalidad, sino en el quebrantamiento unilateral y sorpresivo de los compromisos asumidos ante la autoridad laboral de la provincia. La comisión directiva y los propios operarios se encontraron con un escenario consumado sin ningún tipo de canal de diálogo previo que anticipara una reestructuración de la plantilla.
La secretaria general de SOIVA, Silvia Vidal, detalló las circunstancias en las que el personal fue desvinculado de sus puestos: “Los compañeros llegaron a trabajar y les informaron que estaban despedidos, con el pago de la indemnización completa”, relató, describiendo la intervención de una escribana pública en el ingreso a las instalaciones para formalizar las cesantías.
Incumplimiento del pacto de estabilidad laboral
La mayor indignación llega porque Sueño Fueguino y el gremio mantenían activo desde el pasado mes de febrero un esquema de suspensiones acordadas y calendarizadas, diseñado con el propósito exclusivo de amortiguar la caída de la actividad económica sin destruir puestos de empleo. Apenas unas semanas atrás, ambas partes habían ratificado la continuidad de esta modalidad en el Ministerio de Trabajo de Tierra del Fuego, oportunidad en la que se pactó una mejora del salario de los operarios suspendidos, elevando la compensación no remunerativa del 70 al 75 por ciento.
Además de la falta de previsibilidad, Vidal apuntó contra los parámetros de selección de los despedidos aplicados por la gerencia de la empresa. La referenta de los trabajadores del vestido señaló la arbitrariedad de los despidos al señalar que se barrió con personal de altísima calificación técnica y más de dos décadas de trayectoria en la fábrica, omitiendo los casos de aquellos empleados que, por diversas situaciones particulares, manifestaban intenciones de concertar un retiro voluntario o una salida de común acuerdo.
El ajuste de la dotación de operarios en Sueño Fueguino expone una radiografía alarmante de la degradación que viene sufriendo el empleo industrial en Tierra del Fuego. El sindicato reportó un dato clave sobre el vaciamiento de mano de obra en el establecimiento fabril: mientras que durante el período anterior la organización contaba con una base de representación que superaba los 70 afiliados activos en la planta, la última ola de desvinculaciones bajó la nómina a apenas 27 trabajadores en actividad.
Medidas de fuerza e incertidumbre sobre el futuro de la planta
Si bien la actividad de la empresa había manifestado leves signos de estabilización tras destrabarse un prolongado litigio judicial ligado a los beneficios impositivos del subrégimen de promoción industrial fueguino, el nivel de ventas minoristas y mayoristas de la firma textil continúa operando en márgenes deprimidos. Desde el sindicato sostienen que la recesión del mercado interno no valida de ningún modo pasar por encima de las actas de entendimiento mutuo firmadas ante la cartera laboral.
Como respuesta directa a los despidos, el SOIVA paralizó las actividades e inició de inmediato medidas directas, convocando de forma urgente a una audiencia en la sede del Ministerio de Trabajo. Las perspectivas de revertir el escenario legal de los despidos son complejas debido a la cobertura indemnizatoria total efectuada por la firma, pero el sindicato concentrará su estrategia en exigir que la parte patronal transparente sus planes operativos a mediano plazo y cumpla con el acta firmada.
“La incertidumbre es total”, apuntó Vidal para sintetizar la crítica situación que se respira en las líneas de producción de la empresa de Río Grande. En el seno de la fábrica impera el temor de que este recorte masivo sea la antesala de nuevas fases de despidos o el desmantelamiento definitivo de las capacidades operativas de la textil en el territorio fueguino.
Fuente: mundogremial
